Kalmar ha dado un paso significativo en la optimización de sus operaciones al expandir su planta de fabricación en Shanghái, un proyecto que se completó en mayo de 2026. Esta ampliación se centra en mejorar la eficiencia operativa mediante la centralización de las tareas que siguen al ensamblaje, permitiendo a la empresa afrontar de forma más efectiva la creciente demanda de maquinaria sostenible en el presente. John Zhang, director general de la planta, destacó que esta renovación no solo se trata de incrementar la capacidad de producción, sino también de crear un ambiente más seguro para los empleados que participan en el proceso de ensamblaje.
El nuevo espacio de la planta ha sido diseñado específicamente para facilitar los requerimientos de montaje y pruebas de los equipos eléctricos desarrollados por Kalmar. Zhang se mostró orgulloso del trabajo realizado por su equipo en las últimas dos décadas, afirmando que la modernización permitirá a la planta trabajar de forma más eficiente para satisfacer las necesidades de los clientes en todas las regiones donde la empresa opera. Este enfoque en la sostenibilidad sitúa a Kalmar en una posición competitiva en un mercado global cada vez más orientado hacia soluciones ecológicas.
Alf-Gunnar Karlgren, presidente de Counter Balanced de Kalmar, subrayó que la expansión de la planta en Shanghái es una pieza clave dentro de la estrategia de la compañía para optimizar su red de distribución global. La planta no solo se dedica al ensamblaje de apiladores retráctiles y carretillas elevadoras, sino que también es responsable de la producción de manipulares de contenedores vacíos y tractores de terminal, cruciales para la logística moderna. Según Karlgren, esta mejora en la producción fortalecerá la flexibilidad y eficiencia operacional que caracteriza a Kalmar.
Desde su inauguración en 2005, la sede de Kalmar en Shanghái ha ido creciendo en importancia como uno de los centros neurálgicos de la empresa, no solo en términos de producción, sino también en su capacidad para servir a diversas regiones, incluyendo Asia-Pacífico, África, Sudamérica, Oceanía y Oriente Medio. La planta se encuentra estratégicamente situada cerca de uno de los puertos más transitados del mundo, lo que le permite contar con un acceso inmejorable a las vías navegables interiores y a la extensa red ferroviaria de China, vital para la distribución de sus productos.
Con esta ampliación, Kalmar refuerza su compromiso con la innovación y la sostenibilidad en el sector de la manipulación de materiales. La capacidad adicional para desarrollar vehículos eléctricos y otros equipos sostenibles responde a la creciente presión del mercado por alternativas menos contaminantes. Esto no solo beneficiará a la compañía, sino que también contribuirá a la reducción de la huella de carbono en la industria logística a nivel global, alineándose con las tendencias actuales hacia la economía verde.








