La naviera Maersk ha emitido un urgente llamado a sus clientes para que recojan con la mayor premura posible sus cargas de importación en los puertos de Róterdam, Países Bajos, y Amberes, Bélgica. Este requerimiento se debe a un notable incremento el flujo de mercancías en estas terminales marítimas. La empresa danesa ha señalado que la densidad de carga en estas regiones ha alcanzado niveles preocupantes, especialmente en Amberes, donde las dificultades en las entregas y recogidas afectan la eficiencia operativa. Maersk enfatiza la importancia de gestionar esta situación para aliviar la presión y asegurar una correcta manipulación de las cargas.
Además del problema en Róterdam y Amberes, la situación en el puerto de Bremerhaven, Alemania, también ha generado preocupación. Maersk ha informado sobre una reducción drástica en el personal operativo debido a una serie de celebraciones, lo que ha provocado una escasez inesperada de mano de obra. La naviera ha tenido que extender sus medidas de contingencia, planeadas para esta época del año, hasta finales de mayo, dado que la magnitud de la reducción en la disponibilidad de trabajadores ha superado las previsiones iniciales.
Para mitigar los efectos de esta falta de personal en Bremerhaven, Maersk ha determinado desviar temporalmente los servicios AE5 hacia terminales nórdicas, una decisión tomada en conjunto con los operadores de terminales, en un esfuerzo por gestionar la situación y minimizar los retrasos en la entrega. La compañía ha reconocido que, a pesar de estos esfuerzos, el impacto en el flujo de carga ha sido inevitable, lo que ha llevado a una serie de ajustes operativos en sus estrategias comerciales.
En otro punto estratégico, Maersk ha decidido desviar su servicio NeoSamba, que cubre rutas comerciales entre el Reino Unido y otras regiones, del London Gateway al Puerto de Southampton entre las semanas 23 y 26. Este cambio tiene como objetivo evitar congestiones en el tráfico portuario, garantizando así una mayor fiabilidad en la cadena de suministro de carga. La compañía se mantiene vigilante ante cualquier complicación que pueda surgir debido a las condiciones cambiantes de los puertos.
En el sur de Europa, particularmente en la terminal de Rijeka, Croacia, se ha observado un aumento significativo en la densidad de contenedores, y otras terminales, como la de Tánger en Marruecos, podrían enfrentar la misma tendencia en las próximas semanas. En respuesta a esta situación, Maersk ha instado a sus clientes a recoger sus contenedores de importación lo más pronto posible para garantizar una adecuada densidad de mercancías y mantener operaciones óptimas en las terminales. El compromiso de la compañía de monitorear y adaptarse a las circunstancias es crucial para el funcionamiento eficiente de la cadena de suministro.








