El gobierno de Filipinas está intensificando su vigilancia respecto a la creciente congestión que afecta a los patios de diversos puertos del país. Este problema ha surgido debido a que las navieras han superado el plazo estipulado de 90 días para mantener sus contenedores vacíos en las instalaciones marítimas. La acumulación de estos contenedores no solo impacta el flujo logístico, sino que también implica retos operacionales para las autoridades portuarias que buscan mitigar la congestión.
Clarie Castro, jefa de prensa del presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ha declarado que el mandatario está prestando especial atención a esta situación. Castro subrayó la importancia de que las compañías involucradas actúen con prontitud para retirar sus contenedores inactivos. La intervención del presidente refleja el compromiso del gobierno por garantizar un transporte marítimo eficiente y fluido que beneficie la cadena de suministro del archipiélago.
En una reciente comunicación, la Oficina de Aduanas de Filipinas (BOC) emitió un aviso formal a las navieras, instándolas a proceder con la retirada de sus contenedores o enfrentarse a sanciones administrativas. Esta medida busca incentivar una acción inmediata y efectiva por parte de los propietarios de los contenedores, buscando así reducir la congestión y mejorar la operatividad de los puertos en todo el país.
Según información proporcionada por las autoridades, los niveles de ocupación en los patios de los puertos filipinos continúan siendo preocupantes pero aún están por debajo del 90%. Particularmente, el Puerto de Manila muestra una ocupación del 79,8%, seguido por el Puerto Internacional de Contenedores de Manila con un 84,5%. Las cifras del Puerto de Davao ascienden al 60%, y el Puerto de Batangas presenta una ocupación del 49%. Estos datos revelan la necesidad urgente de actuar para evitar un colapso logístico mayor.
A pesar de la congestión actual en los patios portuarios, Castro aseguró que las operadoras están en condiciones de continuar su trabajo de manera normal. No obstante, enfatizó que no hay necesidad de detener las maniobras portuarias por el momento, lo que sugiere que, aunque la congestión es un problema a la vista, las operaciones en los puertos filipinos se están manejando con eficacia en lo que respecta a la carga y descarga.








