El Puerto de Makar, ubicado en Filipinas, ha reanudado sus operaciones de forma limitada tras los estragos causados por el terremoto que afectó al archipiélago el pasado 8 de junio. Esta reactivación se llevó a cabo tras exhaustivas inspecciones realizadas por el Departamento de Transporte (Dotr), que confirmaron la viabilidad de continuar con las actividades portuarias. La reapertura del puerto es crucial para la continuidad de las cadenas de suministro y el funcionamiento económico en las regiones que sufrieron las consecuencias del sismo, asegurando así que los bienes y servicios sigan fluyendo hacia las comunidades afectadas.
El Secretario Interino del Dotr, Giovanni López, destacó la importancia de esta reanudación, la cual fue un pedido expreso del Presidente Ferdinand Marcos Jr. López reafirmó la urgencia que rodea la reparación y operación del puerto, enfatizando que su cierre prolongado no solo afectaría la economía de la región, sino también la vida diaria de sus habitantes. “Estamos apresurando los trabajos para que el puerto no quede inactivo por mucho tiempo, dado su papel fundamental en la economía local y el sustento de los residentes”, manifestó durante una conferencia de prensa.
Jay Santiago, Director General de la Autoridad Portuaria de Filipinas, también se refirió a los resultados de las evaluaciones estructurales realizadas por ingenieros especializados. Según Santiago, el muelle con pórtico sobre rieles (RMG) del puerto se determinó como estructuralmente sólido, lo que permite continuar con la recepción y despacho de carga de forma segura, a pesar de las limitaciones impuestas por el reciente terremoto. Afirmó: “Hemos constatado que aunque hay afectaciones, el puerto puede seguir operando, aunque sea a una capacidad reducida, lo cual es estratégico para la recuperación económica de la zona”.
Sin embargo, no todo ha regresado a la normalidad. Otras infraestructuras del puerto, como la báscula de la puerta norte del muelle de Makar, han sufrido daños significativos y permanecerán fuera de servicio hasta nuevo aviso. Esto representa un desafío adicional para las operaciones portuarias, ya que limita las capacidades logísticas y podría generar demoras en la manipulación y pesaje de mercancías. Las autoridades están trabajando diligentemente para evaluar los daños y establecer un plan de reparación para restablecer todas las funciones del puerto lo antes posible.
El Puerto de Makar, con su infraestructura vital para el comercio y transporte marítimo, juega un papel fundamental en la recuperación económica post-terremoto. La reanudación de sus operaciones, aunque sea limitada, marca un paso hacia la normalización de las actividades comerciales en un tiempo crítico. Tanto el gobierno como las autoridades portuarias están comprometidos en asegurar que las operaciones se realicen de manera eficiente y segura, manteniendo al mismo tiempo una comunicación constante con las comunidades locales afectadas para apoyarlas en este proceso de recuperación.







