Viajar con mascotas se ha convertido en una tendencia en auge entre las familias que desean disfrutar de sus vacaciones sin dejar atrás a sus fieles compañeros. En el contexto actual, numerosas ciudades se han adaptado para ser más amigables con los perros. En España y en varios destinos internacionales como Países Bajos, Suiza, Noruega y España, se han establecido políticas que permiten la inclusión de las mascotas en el transporte público, en alojamientos y en restaurantes. Estas iniciativas cumplen con el objetivo de crear un entorno familiar donde tanto humanos como animales puedan disfrutar juntos del turismo, lo que es un gran alivio para aquellos que no desean apartarse de sus mascotas en momentos de esparcimiento.
Ámsterdam, la capital de los Países Bajos, se destaca como uno de los destinos más acogedores para los amantes de los perros. Sus amplios parques, como el famoso Vondelpark, ofrecen un sinfín de espacios donde las mascotas pueden jugar y socializar. En esta ciudad, no solo se pueden encontrar hoteles que aceptan perros, sino que también existen diversos cafés y restaurantes donde los canes son bienvenidos. Los caninos pueden disfrutar de un refrescante baño en las lagunas del Flevopark, ofreciendo así una experiencia única tanto para los dueños como para sus amigos peludos.
Por su parte, Zúrich brilla como un destino verde, donde las mascotas pueden disfrutar de extensas áreas para correr y relajarse. Con más de setenta parques, esta ciudad suiza es perfecta para quienes gustan de la aventura al aire libre. Las riberas del río Limago son ideales para paseos con perros, y el Rieterpark es solo uno de los muchos espacios que destaca en su oferta natural. La combinación de naturaleza y cultura, con monumentos emblemáticos como la Grossmünster, hace que Zúrich sea un lugar perfecto para disfrutar en compañía de tu mascota.
Oslo no se queda atrás, ofreciendo un entorno natural impresionante que invita a la exploración con tus compañeros de cuatro patas. Los parques Vigeland y Frogner son solo un ejemplo de cómo la ciudad se ha diseñado para integrar a las mascotas en el día a día de sus residentes y visitantes. Muchos establecimientos en la capital noruega son pet friendly, lo que permite a los viajeros disfrutar de una rica gastronomía y la calidez de su cultura mientras están acompañados de sus perros. La influencia de la naturaleza en Oslo crea una atmósfera perfecta para días llenos de aventuras.
Finalmente, Gijón ha dado un paso firme hacia la inclusión de mascotas gracias a la campaña ‘#GijónYesMiCan’. Esta iniciativa ha permitido establecer más de cuarenta zonas verdes y una playa canina, favoreciendo el esparcimiento de los perros. Por su parte, Valencia se ha consolidado como un pionero en la incorporación de políticas pet friendly, siendo la primera ciudad española en permitir que los perros suban a los autobuses y disfruten de sus playas. Estos ejemplos reflejan el cambio de mentalidad hacia un turismo inclusivo y amigable, donde la presencia de animales de compañía es valorada y fomentada.








