El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Tarragona ha dado un paso significativo al aprobar la concesión para la construcción y explotación de la nueva terminal polivalente en el Moll d’Andalusia. Este ambicioso proyecto será llevado a cabo por una joint venture que estará compuesta en un 51% por Rapport Investment Ltd, una entidad que nace de la fusión de Cosco Shipping Ports Ltd y Cosco Bulk, y en un 49% por PTP Ibérica, filial española del grupo argentino PTP. Esta alianza estratégica está destinada a revitalizar el puerto, consolidándose como un centro neurálgico para el tráfico marítimo en la región.
La inversión que se realizará en el Port Tarragona supera los 116 millones de euros y se planifica a lo largo de un periodo de concesión que será de 50 años. La terminal ocupará una superficie total de más de 510.000 m², incluyendo tanto el Moll d’Andalusia como la terminal ferroportuaria de la Boella. Esta expansión es vista por Santiago J. Castellà, presidente de Port Tarragona, como un hito histórico, ya que no solo recupera el tráfico de contenedores, sino que también amplía la carga general y el movimiento de vehículos, posicionando al puerto como un punto de entrada clave para el Mediterráneo.
La nueva terminal polivalente será claramente zonificada para diferentes actividades, abarcando operaciones con contenedores, mercancías generales, vehículos y una zona específica para logística de cadena de frío. Esta estructura no solo permitirá mejorar la operatividad del puerto, sino que también facilitará la creación de instalaciones auxiliares y zonas de maniobras. La implementación de esta terminal está programada para comenzar en 2027, con la expectativa de que las obras concluyan en 2028, momento en el cual se prevé que la terminal esté operativa a plena capacidad, capaz de manejar 680.000 TEUs.
El plan de negocio presentado por la joint venture anticipa un crecimiento sostenible del tráfico en el puerto, previsto entre 2027 y 2033, a medida que la oferta de servicios se expande. Un compromiso notable incluido en la oferta es que a partir de 2031, se operação un mínimo de 360.000 TEUs, donde el 55% de este volumen será exclusivamente de contenedores. Este compromiso es un testimonio de la confianza que Cosco y PTP tienen en el potencial del Port Tarragona como un nodo logístico clave en el Mediterráneo.
La integración de la terminal de la Boella en este nuevo proyecto resalta la apuesta por la intermodalidad ferroportuaria. Este enfoque brinda una ventaja competitiva única a la joint venture, ya que la unión de las instalaciones marítimas y ferroviarias mejorará la eficiencia de las operaciones. Además, se prevé que la terminal polivalente se conecte con otros nodos logísticos en el hinterland, reforzando su red de terminales intermodales a lo largo del corredor Ebro-Henares y garantizando una coordinación efectiva con otras plataformas logísticas como la PortTarragona Terminal Guadalajara-Marchamalo.








