La Autoridad Portuaria de Castellón, en colaboración con el Real Club Náutico de Castellón, activó recientemente el Plan de Autoprotección de PortCastelló a través de un simulacro que se llevó a cabo en sus instalaciones terrestres y marítimas. Este ejercicio práctico consistió en la simulación de un incendio en embarcaciones de recreo, el rescate de víctimas y la gestión de un posible vertido al mar, lo que requirió la movilización de recursos destinados a la lucha contra la contaminación marina. El objetivo de este simulacro fue evaluar la capacidad de respuesta y coordinación inmediata de las distintas organizaciones y cuerpos de seguridad ante situaciones de emergencia que pudieran ocurrir en la zona portuaria.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Rubén Ibáñez, destacó la importancia de estos simulacros para validar la coordinación en caso de emergencias. “Este simulacro es un ejercicio fundamental para asegurar que nuestras reacciones ante un posible desastre sean rápidas y efectivas”, afirmó Ibáñez. La colaboración entre la Autoridad Portuaria y el Club Náutico se vuelve esencial en la mejora continua de los protocolos de seguridad, asegurando tanto la protección del personal como la del medio ambiente en caso de incidentes.
Uno de los principales objetivos del simulacro fue validar los mecanismos de comunicación entre la Autoridad Portuaria y el Real Club Náutico, identificando áreas susceptibles de mejora. El ejercicio permitió evaluar la coordinación entre los diferentes actores implicados, incluyendo el PortControl y el personal encargado de dirigir la emergencia. Asimismo, se revisaron los tiempos de respuesta y la forma en que se lleva a cabo la colaboración en situaciones críticas que podrían resultar en contaminación marina.
Durante el simulacro, se simuló un incendio en dos embarcaciones de recreo, lo que resultó en quemaduras en uno de los ocupantes y su posterior caída al agua. Esto activó el nivel de emergencia azul, un protocolo que implica la coordinación con diversos planes de actuación. Se movilizaron los servicios de emergencia, incluyendo el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento, junto con la Guardia Civil y la Policía Nacional, estableciendo un Puesto de Mando Avanzado en el área del Club Náutico para asegurar una respuesta coordinada y eficiente.
El ejercicio práctico no solo permitió poner a prueba los procedimientos existentes, sino que también ofreció una importante oportunidad para mejorar la intervención durante emergencias. En el simulacro se concentraron diversas entidades que, en caso de un incidente real, tendrían que colaborar para minimizar los efectos de la emergencia. La movilización de recursos a través del 112, priorizando la respuesta en situaciones críticas con aplicaciones tecnológicas como Coordom Web, fue fundamental para fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles futuros escenarios de riesgo.








