La Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) ha expresado su oposición a la propuesta del Royalty Portuario presentada por el diputado Luis Cuello. Durante una presentación ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, el secretario general de la Sofofa, Rodrigo Yáñez, argumentó que el nuevo impuesto no solo perjudicaría la competitividad del comercio exterior chileno, sino que también representa un riesgo jurídico frente a acuerdos internacionales suscritos por el país. La iniciativa legislativa busca modificar la Constitución para establecer un impuesto dirigido a las navieras, con el objetivo de compensar financieramente a las ciudades portuarias, pero desde Sofofa advierten contra las implicaciones de esta medida.
Yáñez enfatizó que el Royalty Portuario carece de justificación, ya que no está vinculado a la provisión de un servicio específico y busca generar ingresos globales para financiar obras públicas locales. Esta característica suscita interrogantes sobre su compatibilidad con las obligaciones internacionales que Chile ha asumido, particularmente con respecto a diversos tratados de libre comercio y acuerdos de facilitación comercial. El representante de Sofofa argumentó que la creación de un nuevo impuesto bajo estas condiciones podría contravenir normativas que prohíben la imposición de cargos comerciales que no correspondan a costos de servicios particulares.
El impacto que tendría el Royalty Portuario podría ser significativo, afectando tanto las operaciones de importación como de exportación. Yáñez subrayó que este impuesto aumentaría los costos operativos, lo que podría derivar en un incremento de precios para el consumidor chileno. Adicionalmente, estas cargas impositivas generarían distorsiones en la competitividad de ciertos productos en los mercados internacionales, especialmente en un contexto donde Chile ya enfrenta retos económicos, como aranceles elevados en otros países.
Desde Sofofa, se alertó sobre la posibilidad de que el nuevo tributo se traduzca en una carga adicional para el uso de terminales marítimos, lo que afectaría de manera directa al sector exportador chileno. En particular, se mencionó que los costos de transporte podrían aumentar entre un 6% y un 12% dependiendo del tipo de carga, lo que afecta directamente el costo final de los productos en el mercado local. Por ejemplo, en cargas Break Bulk, los incrementos al costo del transporte podrían ser inmediatos, complicando aún más la situación de los productores y consumidores.
La preocupación por el Royalty Portuario también fue compartida por el sector agroexportador representado por “Frutas de Chile”, quien en la misma sesión del Comité de Hacienda manifestó sus temores sobre el impacto que tendría el impuesto en la competitividad de la industria. Aunque el diputado Cuello defendió la propuesta afirmando que el cobro no superaría el valor de un dólar por tonelada transferida, organizaciones productivas chilenas han calificado esta consideración como una “falacia”, afirmando que cualquier carga impositiva representa un costo significativo que no debería ser menospreciado.








