En medio de la controversia generada por la renuncia del exdirector regional de La Araucanía, Alejandro Pliscoff, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha salido al paso a través de un comunicado oficial. En este, se reafirma que la salida de Pliscoff fue solicitada por la dirección del Servicio y que fue aceptada por el funcionario el 21 de marzo, justo antes del inicio de los incendios forestales que han afectado a la zona. La declaración se produce en respuesta a las acusaciones que vinculan su renuncia con un supuesto acto de antisemitismo, desvirtuando así cualquier rumor que sugiera motivaciones discriminatorias en el proceso de desvinculación.
El comunicado de Senapred enfatiza que la renuncia se debió a una “pérdida de confianza” resultante de acciones que no reflejan los valores ni la dignidad esperada de un alto directivo público. Específicamente, se mencionan posteos realizados en redes sociales en horario laboral el 19 de marzo, que contenían un lenguaje despectivo y no correspondían al comportamiento apropiado para un funcionario del Estado. Además, la institución señala que no era la primera vez que su comportamiento generaba observaciones, lo que añade un contexto de repetidas inconductas en su gestión.
La institución subrayó que esos incidentes se produjeron justo antes de que se declarara la emergencia en la región, lo que añade una capa de complejidad a la situación. Al respecto, afirmaron que las coordinaciones para la respuesta ante los incendios, que comenzaron el 23 de marzo, fueron realizadas de manera anticipada en colaboración con diversas entidades del Sistema Regional. Se aseguró que existían funcionarios capacitados para asumir tareas de subrogancia, garantizando así la continuidad de la operación del Servicio durante una crisis que afecta a miles de afectados en la región.
En su comunicado, Senapred reafirmó su compromiso como un ente técnico y articulador del Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, destacando su carácter pluralista y transversal. Afirmaron que han mantenido la imparcialidad y que ninguna acción de discriminación ha tenido lugar, ya sea por credo, origen o religión. De esta manera, se busca despejar cualquier malentendido que pudiera surgir acerca de la motivación detrás de la renuncia de Pliscoff, reiterando que cualquier interpretación contraria carece de fundamento.
La polémica en torno a la renuncia de Alejandro Pliscoff revela tensiones internas en el manejo de situaciones críticas y la importancia de la ética pública. En un momento crucial donde la región enfrenta graves incendios forestales, las instituciones deben garantizar no solo su efectividad operativa, sino también la integridad y confianza pública en sus líderes. Con la situación aún en desarrollo, será fundamental observar cómo se gestionarán las lecciones aprendidas de este episodio y las acciones a futuro que implementará Senapred para fortalecer su imagen y eficacia.








