Las Pequeñas Instalaciones Portuarias Públicas (IP4) están adquiriendo un nuevo protagonismo en la infraestructura de transporte en las regiones ribereñas de Brasil. Conscientes de su importancia estratégica, el Gobierno Federal ha asignado más de 154 millones de dólares para la construcción, mantenimiento y revitalización de estos puertos, conocidos como “Portinhos”. Esta inversión busca no solo dinamizar el comercio en estas áreas, sino también fomentar el desarrollo social y económico de las comunidades que dependen de estas rutas fluviales para el transporte de personas y mercancías.
Desde el comienzo de 2023, se han invertido aproximadamente 68 millones de dólares en la construcción y mejora de estos puertos fluviales, superando la cifra total de 65 millones de dólares invertidos entre 2019 y 2022. El ministro Silvio Costa Filho subrayó que los puertos fluviales representan una alternativa vital para la movilidad de los habitantes del norte de Brasil, destacando su papel crucial en la garantía de un transporte seguro y eficiente. “Con estas inversiones, reforzamos nuestro compromiso de promover el desarrollo y la inclusión en comunidades ribereñas”, enfatizó el ministro.
En la actualidad, más de 80 pequeñas instalaciones portuarias están operativas en la región amazónica y son administradas por el Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte (DNIT). Recientemente, se han inaugurado nuevos puertos, como el IP4 de Itacoatiara Antigo (AM), renovado a un costo de 2.029.500 dólares, y el nuevo IP4 de Barcelos (AM), que se espera beneficie a unos 20.000 habitantes tras una inversión de 3.690.000 dólares. Además, la construcción del Puerto de Envira (AM), que recibirá una inversión de 6.954.240 dólares, se espera concluir para 2025.
La expansión de las IP4 no se limita a nuevos puertos, sino que va acompañada de un enfoque en la gestión eficiente y la modernización de las instalaciones. El DNIT implementa programas como PROIP4, que garantizan la operación continua y el mantenimiento de los puertos, mientras que Prorevit se encarga de la revitalización y restauración estructural. Asimismo, Proimplan se ocupa de planificar la instalación de nuevos terminales en puntos estratégicos, asegurando la modernización de las infraestructuras existentes con trabajos de dragado y la instalación de sistemas de monitoreo.
Más allá de las cifras, la creación y mejora de estas pequeñas instalaciones portuarias tienen un impacto concreto en las vidas de las comunidades ribereñas. Facilitan el transporte de bienes como açaí, pescado y harina, la llegada de servicios médicos a través de barcos hospitalarios, además de contribuir al transporte escolar y el turismo comunitario. Con cada nuevo proyecto o renovación, las comunidades experimentan un aumento en la seguridad, accesibilidad y comodidad, lo que refuerza el papel vital del programa IP4 como un motor de integración regional, desarrollo económico e inclusión social en la Amazonía Legal.








