En un reciente encuentro en la Región del Biobío, el gerente general de San Vicente Terminal Internacional (SVTI), Juan Pablo Santibáñez, afirmó que los puertos de esta área están completamente equipados para manejar un aumento de cargas provenientes de otras regiones del sur de Chile y del extranjero, destacando especialmente las oportunidades que surgen desde la provincia argentina de Neuquén. Durante el Encuentro Bio Biobío Hub Logístico, organizado por la Mesa Comex Biobío y el Gobierno Regional, Santibáñez enfatizó que la capacidad portuaria se encuentra solo al 55% de su utilización, lo que indica un significativo margen para el crecimiento en operaciones de carga, tanto desde Neuquén como de las regiones cercanas de Maule y Ñuble.
El ejecutivo subrayó la importancia de la colaboración entre el sector público y privado para potenciar el uso de los puertos de Biobío. Santibáñez citó la necesidad de mejorar la infraestructura y los procesos logísticos, poniendo de relieve que “los puertos estamos listos” para atender un volumen creciente de carga. En su intervención, también destacó la urgencia de trabajar en la “última milla”, refiriéndose a las conexiones viales que facilitan el acceso y salida de mercancías, enfatizando la importancia de la coordinación entre las autoridades para optimizar el tránsito en los pasos fronterizos y asegurar un flujo más ágil de operaciones.
Analizando las ventajas competitivas de la región portuaria de Biobío, Santibáñez indicó que con diez terminales disponibles y una capacidad considerable, los puertos pueden satisfacer la demanda actual y futura. Destacó los servicios marítimos semanales que conectan directamente con Asia y los que facilitan el comercio hacia Europa y Estados Unidos, con más de seis líneas navieras operando en el puerto. Esta diversificación de rutas ofrece a exportadores e importadores una amplia gama de opciones logísticas, lo que podría posicionar aún más a la región en el mapa global del comercio.
Refiriéndose a los desafíos logísticos enfrentados en 2026, el gerente mencionó que a pesar de que San Vicente ha mantenido su estatus como el puerto número uno en movimiento de contenedores con aproximadamente 5.5 millones de toneladas transferidas, el clima adverso ha presentado serias complicaciones. “Los cerrados del puerto debido a condiciones climáticas extremas generan cuellos de botella en la operación, donde la acumulación de carga y la necesidad de reordenar se convierten en un gran reto para el puerto”, explicó Santibáñez, enfatizando que estas adversidades requieren una infraestructura sólida y proyectos de inversión sostenidos para mitigar sus efectos.
Finalmente, sobre las inversiones recientes en San Vicente, Santibáñez destacó que, a pesar de que la concesión del puerto finalizará en 2029, ya se han realizado importantes inversiones para incrementar la capacidad operativa, proyectando que en el año 2024 y 2025 las mejoras serán cruciales. Con un plan de inversión de 12 millones de dólares que incluye la adquisición de nuevas grúas y equipos, SVTI ha logrado un aumento considerable en el manejo de contenedores, pasando de 120,000 a más de 305,000 contenedores anuales. Este impulso no solo busca atender el crecimiento actual, sino también sentar las bases para una operación eficiente hasta el cierre de la concesión.







