El Puerto de Santa Marta ha intensificado sus esfuerzos en la prevención de incendios forestales a través de un simulacro diseñado específicamente para enfrentar este tipo de emergencias. Este ejercicio fue enfocado en la zona de Carbosan, una de las filiales más importantes de la compañía portuaria, la cual gestiona y opera la terminal de embarque de carbón. La actividad se realizó con el propósito de evaluar la preparación del puerto frente a posibles incendios que podrían afectar no sólo las operaciones portuarias, sino también el entorno natural cercano.
Según los responsables del puerto, el simulacro fue parte de una estrategia distrital más amplia de respuesta a emergencias. Esta iniciativa se llevó a cabo en estrecha colaboración con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. El contexto de esta acción es significativo, especialmente debido a la alerta por el fenómeno de El Niño que aumentaría el riesgo de incendios en muchas regiones del país.
Durante el simulacro, se evaluaron los protocolos existentes para la atención de incendios forestales, así como los procedimientos necesarios para la evacuación efectiva de las áreas afectadas. Los organizadores del ejercicio enfatizaron que uno de los principales objetivos fue fortalecer las competencias del personal de atención de emergencias. De esta manera, se busca asegurar que el equipo humano esté debidamente preparado para actuar rápidamente y de manera coordinada ante una posible crisis.
Las autoridades del Puerto de Santa Marta manifestaron que esta actividad no solo verifica la efectividad de los planes establecidos por la entidad, sino que también fortalece la colaboración interinstitucional esencial para enfrentar emergencias. “La organización y la claridad en los roles durante una situación de crisis son fundamentales para garantizar una respuesta oportuna y eficiente”, expresaron desde la administración portuaria.
Con este simulacro, el Puerto de Santa Marta reafirma su compromiso con la seguridad ambiental y la protección de su infraestructura. La proactividad ante escenarios de riesgo subraya la importancia de la preparación y la formación continua para mitigar los efectos adversos de fenómenos naturales como El Niño, que afectan no solo a la infraestructura portuaria, sino también al ecosistema circundante. Esta implementación de protocolos de seguridad refuerza la resiliencia de la terminal frente a eventos imprevistos.








