El Puerto de Long Beach ha dado a conocer un borrador de informe complementario que evalúa los impactos ambientales derivados de pequeñas modificaciones al proyecto de Instalación de Soporte Ferroviario en el Muelle B. Según la declaración oficial, los cambios propuestos incluyen la reubicación de servicios públicos y conexiones, la incorporación de nuevas áreas de estacionamiento para la construcción y el almacenamiento de equipos, así como la adaptación y repavimentación de las vías férreas. Adicionalmente, se contempla el cierre temporal de secciones de Grant Street y Southern Pacific Drive en Wilmington, con el objetivo de facilitar las obras. La entidad también señaló que la caseta de tránsito de los atracaderos D52-D54 será reconfigurada para ajustarse a la realineación de Pico Avenue, y se ha determinado que dicha estructura cumple con los requisitos para ser considerada en el Registro Nacional de Lugares Históricos.
La Instalación de Apoyo Ferroviario en el Muelle B es un componente esencial de las mejoras ferroviarias que el Puerto de Long Beach está implementando. Este proyecto tiene como meta principal aumentar la eficiencia en el transporte de mercancías, priorizando el uso del ‘ferrocarril en el muelle’. Esto permitirá que los contenedores sean trasladados en tren entre las terminales marítimas, lo que se traduce en una reducción significativa del tráfico de camiones en la zona. Las autoridades del puerto han enfatizado que esta modalidad de transporte es más sostenible, al minimizar la huella de carbono asociada con el movimiento de carga, ya que, según subrayan, “ningún camión de carga visitaría la instalación”.
La construcción de la Instalación de Apoyo Ferroviario se llevará a cabo en distintas fases, y a medida que se avance, se espera una mejora notable en la capacidad operativa del puerto. La primera etapa del proyecto comenzó en 2024, con un cronograma que prevé su finalización a lo largo de 2032. Esta planificación gradual permitirá que el puerto mantenga sus actividades mientras se implementan las mejoras, lo que a su vez es fundamental para garantizar la continuidad y la competitividad del puerto a nivel nacional e internacional.
En 2025, el Puerto de Long Beach marcará un hito al celebrar 20 años de liderazgo ecológico. Esta conmemoración subrayará dos décadas de esfuerzos significativos para reducir el impacto ambiental de sus operaciones portuarias. Durante este periodo, el puerto ha llevado a cabo diversas iniciativas que han permitido lograr avances importantes en la sostenibilidad y gestión ambiental. Las autoridades locales han destacado que estos compromisos han posicionado al puerto como un ejemplo a seguir en la industria, no solo por su capacidad operativa sino también por su responsabilidad ambiental.
Con miras a los próximos diez años, el Puerto de Long Beach ha proyectado una inversión de 3.200 millones de dólares en mejoras de capital, que están orientadas a aumentar su capacidad, competitive y sostenibilidad. Estas inversiones no solo contribuirán a modernizar las infraestructuras existentes, sino que también buscarán innovar en procesos y tecnologías que minimicen el impacto ambiental. De este modo, el puerto se mantiene firme en su compromiso de ser un referente en la gestión responsable del transporte de mercancías, a la vez que responde a las crecientes demandas del comercio global.








