El Puerto de Amberes-Brujas, ubicado en Bélgica, ha reportado un movimiento de carga de 133,9 millones de toneladas durante los primeros seis meses de 2026. A pesar de ser uno de los centros marítimos más importantes de Europa, esta cifra representa una disminución del 2,4% con respecto al mismo período del año anterior. La caída fue impulsada principalmente por dos sectores clave: el de los contenedores y el de la carga general, que se vieron fuertemente afectados por la desaceleración económica en Europa Occidental, así como por una serie de huelgas e incidentes operativos que complicaron las operaciones portuarias.
El sector de los contenedores experimentó una reducción particularmente severa, con una pérdida del 3,6% en el movimiento en toneladas. Las exportaciones de contenedores llenos sufrieron una caída del 5,7%, lo que sugiere un debilitamiento significativo de la actividad industrial local. Diversos incidentes, incluyendo desvíos de barcos por huelgas y un incidente por derrame de petróleo, resultaron en pérdidas acumuladas que alcanzaron los 260.000 TEU, afectando aún más la operativa en los muelles del puerto.
En contraste con la tendencia negativa de los contenedores, el sector de transporte de vehículos nuevos y maquinaria pesada mostró un crecimiento notable del 5,9%. Durante este período, las terminales del puerto gestionaron alrededor de 1,7 millones de automóviles nuevos, gracias en gran parte al repunte de las importaciones desde China, que se ha convertido en el principal proveedor de vehículos para el mercado europeo. Este éxito resalta la capacidad de adaptación del puerto ante cambios en las dinámicas de comercio internacional.
En relación con las mercancías a granel, los resultados fueron mixtos. Mientras que el granel sólido, como arena y fertilizantes, creció un 2,2% debido a la diversificación de proveedores, el granel líquido cayó un 1,9% por la disminución en el comercio de diésel y queroseno. Sin embargo, este descenso fue parcialmente compensado por un aumento del 12,5% en la llegada de gas natural licuado (GNL) procedente de Rusia, un indicador clave en el cambiante panorama energético europeo ante la próxima prohibición de importaciones de gas en 2027.
El flujo de buques también mostró una reducción significativa, con un total de 9.773 buques de carga, un 4,4% menos que en el año anterior. Asimismo, el turismo de cruceros se vio afectado, con un descenso del 21,5% en la llegada de pasajeros a la terminal de Zeebrugge. A pesar de estos desafíos, Rob Smeets, director ejecutivo del puerto, enfatizó la resiliencia de la infraestructura del puerto y la importancia de las inversiones en capacidad logística para mantener su relevancia en un entorno comercial incierto y en constante transformación.








