La estación marítima transnacional North Sea Port, que abarca territorios de Bélgica y Países Bajos, continúa con la implementación del “Plan Argos”, diseñado específicamente para combatir el crimen organizado, especialmente en la subzona belga de Gante. Según la autoridad portuaria, esta iniciativa surge ante el preocupante aumento en el número de buques de alto riesgo que atracan en la zona, lo cual ha complicado significativamente la tarea de inspección. La naturaleza del puerto, que maneja principalmente cargas a granel como cereales y líquidos, dificulta la detección de actividades ilegales, como el contrabando de drogas, que a menudo se ocultan en compartimentos sofisticados o bajo la carga legítima.
Entre los principales hallazgos de la autoridad portuaria se destaca que entre 2021 y 2025, solamente el 25% de los buques de alto riesgo identificados han podido ser inspeccionados de manera efectiva. Este dato resalta la complejidad del escenario en Gante, donde las prácticas normalmente empleadas en puertos seguros de contenedores no son aplicables. La circular emitida por la autoridad enfatiza la necesidad de adaptar las estrategias de seguridad a las particularidades de la carga a granel, donde el control riguroso es más difícil.
El “Plan Argos” se basa en cuatro pilares fundamentales que buscan crear un entorno más seguro en la zona portuaria: el fortalecimiento de la conciencia situacional, la construcción de barreras técnicas y físicas, la colaboración entre actores públicos y privados, así como la promoción de una cultura de denuncia. En el marco de estos pilares, se han implementado hasta 65 acciones concretas que apuntan a erradicar el crimen organizado vinculado al narcotráfico, lo que refleja un enfoque integral y colaborativo en la lucha contra este fenómeno.
La gobernanza del Plan Argos ha sido diseñada de forma clara para asegurar un seguimiento eficaz de las acciones por parte de todos los involucrados. A medida que se avanza en la aplicación de estas iniciativas, uno de los avances más significativos es el despliegue de una red de cámaras personalizadas en toda la zona portuaria de Gante, lo que permitirá mejorar la vigilancia y la detección de actividades delictivas en tiempo real. Además, se ha introducido el Port Pass, un sistema de control de acceso digital que utiliza tecnología de identificación biométrica, lo que mejora la seguridad y elimina la necesidad de controles de identidad en papel.
La implementación de estas tecnologías, desarrolladas por la startup Peripass con sede en Gante, representa un avance significativo en la modernización de los procesos de seguridad en el puerto. Este tipo de soluciones innovadoras no solo buscan optimizar la gestión del acceso al puerto, sino también disuadir a los delincuentes de intentar llevar a cabo actividades ilegales. El compromiso de North Sea Port con el “Plan Argos” refleja una clara intención de enfrentar y reducir la criminalidad en esta importante ruta comercial, garantizando así un entorno más seguro para el comercio y la logística en la región.








