El Comando Unificado está llevando a cabo una intensa operación de salvamento en el Puerto de Long Beach tras el incidente del contenedor del carguero Mississippi, ocurrido el pasado martes 9 de septiembre. Actualmente, el Grupo de Recuperación de Contenedores, en conjunto con los equipos de salvamento y miembros del Sindicato Internacional de Estibadores y Almacenistas (ILWU), ha logrado recuperar un total de 54 contenedores tanto del muelle como del agua. Este número representa un avance significativo frente a los 32 contenedores recuperados hasta el domingo 14 de septiembre, reflejando el arduo trabajo y la dedicación de todos los involucrados en la operación que tiene como prioridad la seguridad de los trabajadores y de las operaciones portuarias.
Michael Goldschmidt, Comandante de Incidentes del Puerto de Long Beach, afirmó que la seguridad sigue siendo la principal preocupación durante toda la operación de recuperación. A medida que el puerto colabora con la Guardia Costera de los Estados Unidos, los operadores de buques y los equipos de salvamento, se están implementando medidas para asegurar que el proceso de salvamento se realice de manera eficiente y segura. Goldschmidt subrayó la importancia de resolver este incidente de forma responsable, garantizando a su vez que las mercancías sigan fluyendo a través de esta crucial puerta de entrada para el comercio transpacífico.
Además de la recuperación de los contenedores sumergidos, los equipos de salvamento han comenzado a descargar los contenedores no afectados a bordo del Mississippi. Este paso es esencial para acceder, de manera segura, a la barcaza de control de emisiones que sufrió daños en el incidente. Una vez que se logre retirar la barcaza, la atención se centrará en la extracción de los contenedores afectados. La Guardia Costera mantiene una presencia activa en el sitio para garantizar que todas las operaciones se realicen bajo estrictas medidas de seguridad.
El Capitán del Puerto ha autorizado el tránsito seguro de 55 embarcaciones comerciales a través de la zona de seguridad de 500 yardas que fue establecida por la Guardia Costera alrededor del carguero Mississippi. Esta medida permite aliviar la congestión del comercio marítimo en un área crítica mientras se llevan a cabo las operaciones de recuperación. Las autoridades se han comprometido a mantener abierta la navegación en las inmediaciones, lo que es esencial para el buen funcionamiento de la cadena de suministro.
Por su parte, la Capitana de la Guardia Costera, Stacey Crecy, destacó el progreso logrado por la estrecha colaboración y coordinación entre las agencias gubernamentales y los actores de la industria portuaria. La efectiva gestión de seguridad que ha permitido el tránsito de 55 embarcaciones comerciales no solo refleja el compromiso de todas las partes involucradas, sino que también asegura que la actividad comercial en el Puerto de Long Beach no se vea gravemente afectada mientras se cuentan con todas las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad de los trabajadores y la operación portuaria.







