La justicia española ha reafirmado su postura en contra del ambicioso proyecto de macrodepósitos de combustible propuesto por la empresa XC Business 90 SL en el Puerto de Alicante. En una reciente decisión del juez de la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Alicante, se rechazaron las solicitudes de la compañía encaminadas a obtener medidas cautelares que suspendieran la denegación de la licencia de obra mayor, previamente impuesta por el Ayuntamiento de Alicante. Este respaldo judicial subraya las preocupaciones en torno a los impactos ambientales y logísticos que podría generar la instalación de dichos depósitos en la zona portuaria.
El Alcalde de Alicante, Luis Barcala, se pronunció enfáticamente sobre la resolución judicial, afirmando que el consistorio se encuentra fundamentado en su decisión de denegar la licencia del proyecto. Barcala destacó que la administración local considera que las alegaciones y los estudios presentados por XC Business 90 SL son insuficientes para garantizar la viabilidad y conformidad del proyecto con las normativas vigentes. En sus declaraciones, el alcalde reafirmó el compromiso del Ayuntamiento de Alicante de mantener su postura firme en defensa de la ciudad y del entorno natural, manifestando: “No queremos los macrodepósitos en el puerto y vamos a pelear hasta el último aliento.”
Desde el ámbito administrativo, se ha indicado que la ausencia de información adecuada por parte de la empresa ha sido un factor crítico en la evaluación negativa del proyecto. Según fuentes del Ayuntamiento, XC Business 90 SL no ha proporcionado la documentación necesaria para valorar correctamente los potenciales efectos del plan de obras en la infraestructura del puerto. Esto ha generado dudas sobre la capacidad de la empresa para cumplir con los requisitos establecidos por el Plan Especial del Puerto, lo que refuerza la decisión tomada por las autoridades locales y el respaldo judicial.
El proyecto, que contempla la construcción de instalaciones para la distribución de combustibles y carburantes en el muelle 19 de la estación marítima valenciana, ha generado controversia desde su concepción. Grupos ecologistas y diversos sectores de la sociedad civil han manifestado su oposición a la iniciativa, aduciendo que podría acarrear daños irreparables al entorno marino y afectar la calidad de vida de los ciudadanos. La negativa del Tribunal y las declaraciones del alcalde parecen reflejar un amplio consenso en la defensa del puerto como un espacio que debe primar por la sostenibilidad y la preservación de sus características naturales.
A medida que se avanza en la tramitación del caso, el futuro del proyecto de macrodepósitos en el Puerto de Alicante parece cada vez más incierto. La lucha por la defensa del medioambiente y la preocupación por el impacto de grandes infraestructuras asignan un papel central a las decisiones judiciales y administrativas en temas de desarrollo urbano. Este caso podría sentar un precedente importante para otros proyectos similares en diferentes localidades españolas, enfatizando la necesidad de un balance entre el progreso económico y la responsable gestión ambiental.







