Huelga de Prácticos en Amberes Afecta Movimiento de Buques

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La huelga de prácticos, que comenzó el 5 de octubre, ha generado una crisis significativa en el movimiento de buques en el Puerto de Amberes – Brujas, Bélgica. Los pilotos han expresado su descontento con las reformas a las pensiones federales implementadas por el Gobierno, lo que ha llevado a una paralización en el servicio crítico de practicaje. Esta situación amenaza no solo las operaciones portuarias locales, sino que también podría tener repercusiones en la cadena de suministro a nivel internacional.

Una actualización realizada por el puerto el 7 de octubre reveló que 63 buques estaban esperando por practicaje, y otros cuatro experimentaban retrasos prolongados en Amberes. En Zeebrugge, la situación no es menos crítica, con seis embarcaciones esperando para salir y seis más a la entrada, lo que ha ocasionado una congestión notable en uno de los puertos más importantes de Europa. La falta de servicios eficientes en esta zona clave repercute en la logística del transporte marítimo.

En las horas previas a la actualización, el puerto había reportado la existencia de 54 navíos que no tenían horarios definidos y otros 32 que se estaban retrasando en Amberes. En Zeebrugge, la congestión aumentó a siete naves para partir y cuatro para ingresar. Este aumento en el número de embarcaciones atrapadas por la huelga pone de manifiesto la gravedad del conflicto y la crítica necesidad de una solución rápida y efectiva.

Al inicio del paro, los servicios de practicaje flamenco estaban limitados a un horario restringido, operando exclusivamente entre las 8:00 y 17:00 horas. Además, se informó que las operaciones a bordo de los buques estaban restringidas de 10:00 a 17:00 horas. Estas limitaciones no solo obstaculizan la movilidad de los buques, sino que también reflejan el impacto directo que la huelga está teniendo sobre la economía local y regional.

El Puerto de Amberes-Brujas emitió un comunicado advirtiendo que esta huelga provocarían ‘graves perturbaciones’ en las operaciones marítimas hacia y desde Amberes y Zeebrugge, lo que podría resultar en consecuencias extendidas en las llegadas y salidas en los próximos días. Con el puerto como un punto clave de intercambio en el comercio internacional, las autoridades temen que esta situación genere un efecto dominó que complique aún más el ya frágil panorama logístico global.