Exportación de petróleo ruso: Cambios ante ataques recientes

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Rusia ha ajustado su planificación de exportaciones de petróleo crudo desde sus puertos occidentales, elevando el volumen proyectado a 200,000 barriles por día (bpd) durante agosto, según fuentes cercanas a la situación. Este cambio se debe a la interrupción de operaciones en varias refinerías causadas por ataques con drones ucranianos, que han resultado en la liberación de un mayor volumen de crudo para su envío. Sin embargo, los pronósticos de exportación siguen siendo inciertos debido a la combinación de huelgas laborales y modificaciones en las pautas de reparación, lo que podría generar retrasos y revisiones en los volúmenes programados.

El impacto de los ataques recientes es significativo, ya que afectaron a diez refinerías rusas, representando aproximadamente el 17% de la capacidad nacional de procesamiento, equivalente a 1.1 millones de barriles por día. A pesar de estos desafíos, las expectativas de envíos desde los puertos de Primorsk, Novorossiisk y Ust-Luga contemplan alcanzar alrededor de 2 millones de bpd, superando el plan inicial que era de 1.8 millones de bpd. Este reajuste es crítico para Moscú, que busca maximizar sus ingresos del petróleo en un contexto de sanciones occidentales y presiones externas por parte de Estados Unidos sobre los compradores.

Las negociaciones para las cargas de petróleo de septiembre aún no han sido finalizadas por los vendedores rusos, quienes por lo general reciben estas planificaciones una semana antes del inicio del mes de carga. Esta falta de claridad se suma a la incertidumbre sobre la capacidad de Rusia para cumplir con sus metas de exportación, ya que las interrupciones en oleoductos como el Druzhba y la estación de bombeo Unecha, fundamentales para el transporte del crudo, limitan aún más las operaciones.

El oleoducto Druzhba, central para las exportaciones rusas, ha sufrido daños significativos, que podrían resultar en una reducción de hasta 500,000 bpd en las exportaciones. Por otro lado, la disponibilidad de buques para el transporte de petróleo es escasa, lo cual también representa un obstáculo adicional para que Rusia pueda aumentar sus envíos. Fuentes indican que el Puerto de Ust-Luga opera actualmente a la mitad de su capacidad, es decir, 350,000 bpd de un total de 700,000 bpd, con un futuro incierto respecto a su recuperación completa.

Finalmente, es importante destacar que mientras las exportaciones del oeste ruso enfrentan dificultades debido a la interrupción de las refinerías y las limitaciones logísticas, las exportaciones hacia el este mantienen su curso sin alteraciones significativas. Tradicionalmente, los volúmenes de carga en los puertos occidentales se ajustan en función del rendimiento de las refinerías localizadas en el centro del país, lo que añade otra capa de complejidad a la situación actual del sector energético ruso.