El presidente de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (Camport), Daniel Fernández Kopri, ha presentado un diagnóstico crítico sobre los retos que enfrenta la macrozona norte de Chile en el ámbito portuario. Este análisis, basado en el “Estudio del Sistema Logístico Portuario Chileno” elaborado por la consultora internacional Port Consultants Rotterdam (PCR), se desarrolla en el contexto del seminario “Desafíos Estratégicos para el Desarrollo: Minería, Energía y Logística Portuaria”, organizado por la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA). El estudio considera 25 puertos y terminales desde Arica hasta Puerto Montt, con una proyección de planificación que se extiende hasta el 2050, sugiriendo un crecimiento moderado de la demanda en la región.
Según los hallazgos del estudio, a nivel nacional se estima que el movimiento de contenedores crecerá de 5,05 a 7,01 millones de TEU anuales en el escenario base. En la macrozona norte, se proyecta un aumento en el movimiento de TEU, que pasaría de 904 mil en 2025 a 1,2 millones hacia 2050, aunque estas proyecciones están sujetas a incertidumbres geopolíticas y macroeconómicas. Este contexto revela un mercado en evolución que requiere atención estratégica para capitalizar su potencial de crecimiento.
El diagnóstico del Camport concluye que la oferta portuaria actual en el norte de Chile es capaz de responder a las demandas a corto plazo. No obstante, se han identificado brechas específicas relacionadas principalmente con la infraestructura de apoyo. Fernández Kopri destacó la necesidad de incorporar entre 100 y 150 mil TEU anuales adicionales mediante nuevas concesiones en terminales portuarios como los de Iquique y Angamos. Así mismo, se han propuesto mejoras tecnológicas en el sistema de embarque de concentrado de cobre y un aumento significativo en la capacidad de almacenamiento en el muelle de Punta Chungo.
El estudio subraya que la oportunidad para llevar a cabo estas inversiones se alinea con los procesos de licitación que se prevén para los puertos de Iquique, Antofagasta y el Complejo Portuario Mejillones en 2033, y Arica en 2034. Con un crecimiento moderado proyectado, es fundamental implementar obras controladas que permitan que las inversiones se realicen de manera gradual, adaptándose a la evolución real de la demanda en función del desarrollo de la minería en la región.
Fernández también enfatizó que mejorar la competitividad logística no únicamente requiere de grandes obras de infraestructura; es crucial optimizar la capacidad de los puertos existentes. Ejemplos como las obras de ampliación del molo de abrigo del Puerto de Antofagasta y la habilitación de la zona de respaldo en La Negra ilustran estrategias eficaces para mejorar el flujo de operaciones portuarias. El presidente de Camport concluyó enfatizando que cualquier avance en capacidad portuaria debe ser respaldado por decisiones estratégicas del Estado, especialmente en lo que respecta a la habilitación de corredores bioceánicos que responderán a la futura demanda.








