La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) de Colombia ha llevado a cabo una intervención simultánea en tres terminales portuarias de Buenaventura, donde se han tomado medidas cautelares sobre mercancías con un avalúo provisional que supera los 4,68 millones de dólares. Esta operación se realizó en la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, la Sociedad Portuaria Industrial de Aguadulce y TCBuen, y se destacó por su enfoque integral en el control aduanero, buscando asegurar la legalidad y transparencia en las operaciones comerciales.
En total, se realizaron 75 actuaciones de control, de las cuales el 49,3% resultaron en medidas cautelares. Este efectivo seguimiento incluyó, además, 46 inspecciones previas al proceso de nacionalización de mercancías, permitiendo a la Dian detectar irregularidades antes de que los productos ingresaran al mercado nacional. “El control en Buenaventura se ejerció sobre toda la cadena logística, lo que nos permite actuar de manera preventiva y proteger a los importadores que cumplen con la normativa”, afirmó el director general de la Dian, Andrés Felipe Velásquez Reyes.
Entre las acciones más destacadas, la Dian adoptó 34 retenciones temporales para verificar la situación de consignatarios y destinatarios, además de realizar cinco aprehensiones y establecer una medida de custodia sobre mercancía. Uno de los hallazgos más significativos fue la intervención de 14 contenedores de luces navideñas, pertenecientes a un mismo importador, con un avalúo de 2,66 millones de dólares. Las mercancías intervenidas abarcaron una amplia gama de productos, incluyendo confecciones, calzado, artículos electrónicos y juguetes, coincidiendo con la inminente temporada navideña.
El impacto de estas jornadas de control no se limitó solo a la región del Pacífico colombiano; los importadores involucrados en estas operaciones proceden de diversas ciudades del país, como Bogotá, Cali y Medellín. Esto evidencia la importancia estratégica de Buenaventura como un punto crucial para el comercio exterior y la necesidad de mantener un control portuario riguroso que garantice el cumplimiento legal en toda la nación.
Durante el proceso de inspección, se identificaron diversas inconsistencias que motivaron una verificación exhaustiva de la documentación de los importadores. Esto incluyó la revisión de la capacidad económica, la autenticidad de las marcas y posibles discrepancias en las cantidades de mercancías declaradas. En algunos casos, se requerían muestras para análisis de laboratorio, asegurando que la clasificación arancelaria se realizara de manera correcta y fundamentada, con el objetivo de mitigar el riesgo de fraudes en las importaciones.







