La reciente controversia en torno al desarrollo portuario de Montevideo ha escalado en tensiones entre Katoen Natie, principal accionista de Terminal Cuenca del Plata (TCP), y Neltume Ports, empresa responsable de Montecon. Este desacuerdo fue intensificado por declaraciones de Fernando Correa, gerente de Relaciones Institucionales de Katoen Natie, quien cuestionó públicamente las acciones de Neltume durante un prolongado conflicto laboral que paralizó las operaciones de TCP. Ante estas afirmaciones, Neltume Ports y Montecon emitieron un comunicado en el que desmintieron categóricamente los comentarios de Correa, señalando que sus afirmaciones eran “falsas y carentes de fundamento”.
Katoen Natie ha insinuado que Montecon tuvo una participación activa en el conflicto laboral al solicitar la intervención del Ministerio de Trabajo para que se llamara a TCP. Sin embargo, Neltume Ports rechazó esta acusación, argumentando que no hay antecedentes que sustenten dicha afirmación. En su lugar, enfatizaron que los problemas en TCP son resultado de la falta de capacidad para resolver el conflicto de manera efectiva, y no de injerencias externas. Además, las empresas argumentaron que Montecon no cuenta ni con la capacidad ni la potestad para absorber el volumen de operaciones de TCP, debido a restricciones impuestas por decretos previos.
Las empresas también defendieron su derecho legítimo a presentar iniciativas para un nuevo proyecto, el Montevideo Container Terminal (MCT), afirmando que su propuesta privada, con una inversión proyectada cercana a los 900 millones de dólares, está destinada a ser evaluada por el Estado. En este contexto, aclararon que no han ejercido “presiones indebidas” sobre las navieras, enfatizando que dialogar con ellas y presentarles iniciativas es parte del proceso comercial normal. Al respecto, señalaron que el MCT no es una terminal exclusiva de ninguna naviera, sino una opción competitiva diseñ diseñada por Neltume Ports.
En su defensa, Neltume Ports utilizó ejemplos de la competencia en la zona central de Chile, donde terminales como Valparaíso y San Antonio operan simultáneamente, argumentando que un escenario similar beneficiaría a Montevideo al añadir más capacidad y competencia. La empresa citó el fallo del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Uruguay que eliminó restricciones previas a la competencia, asegurando que el Estado ahora tiene el deber de fomentar un entorno competitivo en el que puedan surgir nuevas concesiones sin restricciones previas que beneficien a monopolios existentes.
Finalmente, Neltume Ports se mostró dispuesto a participar en un debate constructivo sobre el futuro del Puerto de Montevideo, subrayando que su interés radica en la competitividad y el desarrollo del sector portuario del país. Afirmaron que intentar vincularlos a conflictos ajenos bajo premisas falsedades es inaceptable. En este sentido, concluyeron que su compromiso es con la inversión, el empleo y una mayor competencia que beneficie no solo al comercio exterior, sino a todos los usuarios del sistema portuario uruguayo, proponiendo un enfoque centrado en la mejora de la infraestructura y los servicios portuarios.







