El Puerto de Long Beach ha presentado oficialmente la incorporación de un nuevo buque de inspección, el Polb Seal, que desempeñará un papel crucial en las labores de mapeo del fondo marino. Durante el evento, Noel Hacegaba, director ejecutivo del puerto, destacó la importancia del nuevo buque para asegurar la seguridad y eficiencia operativa del puerto. “Nuestro equipo de inspección es responsable de las tres áreas de seguridad portuaria”, afirmó, subrayando la necesidad de contar con tecnología avanzada para mantener los estándares de operación en el competitivo entorno portuario.
El Polb Seal no solo mide la profundidad de los fondeaderos y canales, sino que también proporciona datos esenciales para proyectos de dragado y expansiones de infraestructura portuaria. Gracias a su tecnología de detección por luz y alcance (LiDAR), este buque puede medir con alta precisión la elevación del terreno y de estructuras cercanas, asegurando así que las operaciones marítimas se realicen de manera segura bajo los puentes. De esta forma, el puerto se posiciona como un ejemplo de innovación y desarrollo tecnológico en el sector.
Diseñado y construido a medida por Silver Ships Inc. de Mobile, Alabama, el Polb Seal fue entregado dentro del presupuesto establecido de 1,8 millones de dólares, que incluye tres años de servicio. Este nuevo buque tiene unas dimensiones de casi 12 metros de eslora y 3,3 metros de manga, lo que le otorga más potencia y velocidad en comparación con su predecesor, el POLB Sea Fix. Este último, una embarcación de recreo adaptada, había estado en uso durante 34 años, lo que resalta la necesidad de modernizar la flota de inspección del puerto.
El Polb Seal también ofrece mejoras significativas en sus capacidades operativas, incluyendo la instalación de dos unidades de sonar en contraste con el único sistema que poseía el antiguo barco. Además, su diseño incorpora una mayor capacidad de combustible y un sistema de propulsión con joystick, facilitando maniobras más precisas. La nueva cabina, capaz de albergar hasta ocho personas, supera la limitación de espacio del modelo anterior, lo que permite una mejor organización y efectividad en las operaciones de inspección.
El compromiso del Puerto de Long Beach con la innovación es evidente en su decisión de contar con un equipo de inspección interno que se dedica a la recolección de datos batimétricos cumpliendo con los más altos estándares federales. Con el Polb Seal, el puerto no solo mejora sus capacidades de inspección, sino que también refuerza su posición como uno de los pocos puertos en Estados Unidos con recursos propios para la evaluación detallada de su infraestructura marítima, lo que sin duda contribuirá a la seguridad y la eficiencia de las operaciones portuarias en el futuro.








