El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) ha anunciado la extensión del plazo para la recepción de antecedentes en relación a la licitación del Puerto San Vicente bajo un esquema monooperador. Esta prórroga de 45 días hábiles, que otorgará a las partes interesadas tiempo adicional para presentar su documentación, sitúa la fecha límite el 15 de junio de 2026. La medida responde a la solicitud realizada por la Empresa Portuaria Talcahuano San Vicente (EPTSV), que busca establecer las condiciones adecuadas para la competencia en la nueva concesión del terminal marítimo.
La solicitud presentada ante el TDLC es un requisito esencial según la Ley de Modernización Portuaria, especialmente dado que se establece un modelo de monooperador en el que no existen otros terminales públicos en la Región del Biobío con la capacidad para gestionar el mismo tipo de buques. Esto ha llevado a la EPTSV a solicitar que las condiciones de competencia sean claramente definidas y reguladas para garantizar una oferta justa y competitiva.
La licitación del Puerto San Vicente plantea una concesión de 30 años para un terminal que opera bajo un modelo público y multipropósito, con un enfoque particular en el manejo de contenedores y graneles. La propuesta incluye permitir que importantes usuarios, como navieras y exportadores, tengan hasta el 100% de la propiedad del concesionario, sin embargo, se establece un límite del 15% de participación para operadores que ya estén presentes en otros terminales de contenedores en la región, buscando así evitar la creación de un duopolio.
El nuevo contrato establecido deberá garantizar las inversiones necesarias para que el puerto pueda recibir naves del tipo New Panamax, con una longitud de hasta 367 metros, estandarizando así las capacidades operativas del terminal para satisfacer la demanda futura. Es crucial recordar que la concesión actual de San Vicente Terminal Internacional (SVTI) culminará en diciembre de 2029, lo que hace que esta licitación sea esencial para asegurar la continuidad operativa y la modernización de un terminal tan estratégico en el centro-sur del país.
Según el cronograma previsto por la empresa estatal, se espera que para el año 2025 el TDLC emita su pronunciamiento, lo que permitirá avanzar en el proceso de licitación pública a realizarse durante 2028. Este proceso culminará con la adjudicación del contrato al futuro operador, asegurando así el futuro del Puerto San Vicente y su capacidad de seguir siendo un actor clave en el comercio marítimo de la región.








