El movimiento de granos a través del arco amazónico ha registrado un impresionante crecimiento del 288% en la última década, alcanzando más de 30 millones de toneladas de soja y maíz solo en el año 2024. Esta tendencia ha catapultado a la región como un eje logístico estratégico para las exportaciones brasileñas, impulsada principalmente por el incremento de la producción agrícola en el estado de Mato Grosso, considerado el corazón agrícola del país. Desde allí, estos productos se dirigen hacia los puertos del norte de Brasil, donde su salida hacia mercados internacionales es fundamental para la economía nacional.
A pesar de estos resultados históricos, la Asociación de Terminales Portuarios Privados (ATP) advierte que existen dos desafíos clave que deben abordarse para asegurar el futuro de este crecimiento sostenido. El primero de estos retos es la accesibilidad terrestre. La eficiencia del transporte terrestre depende de contar con una infraestructura logística moderna y estable. La construcción de Ferrogrão, un ferrocarril que conecta el norte de Mato Grosso con los puertos de Miritituba, es vista como esencial para aliviar la carga de las difíciles carreteras actuales. En la actualidad, gran parte del tráfico de mercancías depende de la BR-163, que presenta problemas de mantenimiento y limita la expansión de las exportaciones.
El segundo desafío mencionado por la ATP se centra en la mejora de la accesibilidad a las vías fluviales. La situación se ha visto agravada por las sequías recientes que han reducido el nivel de los ríos Madeira y Tapajós, complicando en gran medida las operaciones de transporte fluvial. Barra Norte, el principal punto de salida para los buques, actualmente opera con un calado subóptimo, lo que restringe la capacidad de los barcos y afecta negativamente la competitividad de los puertos. La ATP subraya la urgencia de completar el dragado de estos ríos y actualizar el calado autorizado para optimizar el potencial logístico del arco amazónico.
En este contexto, se destaca la importancia de transformar y actualizar la infraestructura del Norte de Brasil para garantizar un flujo de exportaciones más eficiente y competitivo. La ATP concluye que estas mejoras no solo beneficiarán a los puertos privados, sino que también contribuirán a consolidar a Brasil como una potencia mundial en el sector de agronegocios. La transformación de la infraestructura puede, por tanto, configurarse como una oportunidad única para fortalecer la posición del país en el comercio global.
La ATP hace un llamado a las autoridades y al sector privado para que colaboren en el abordaje de estos desafíos estructurales. Con la visión compartida de que mejorar la infraestructura logística es clave para el crecimiento continuo del sector, la asociación pone de relieve la necesidad de actuar con eficacia y urgencia. A medida que Brasil continúa su camino hacia un liderazgo en agronegocios, es fundamental garantizar que la logística necesaria para apoyar esta industria esté a la altura de las expectativas y demandas puestas sobre ella.








