A principios de este mes, TCP, la empresa que gestiona la Terminal de Contenedores de Paranaguá, ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad al reemplazar ocho montacargas tradicionales con generadores de combustión por modelos totalmente eléctricos. Este cambio, impulsado por la necesidad de modernizar la flota, se enmarca dentro de una iniciativa más amplia para reducir la huella de carbono y minimizar el impacto ambiental de las operaciones portuarias. Los nuevos montacargas, fabricados por la empresa china Hangcha y proporcionados a través de un contrato de arrendamiento con Macromaq, representan una inversión estratégica en la eficiencia operativa y en la sostenibilidad.
Los montacargas de la Serie XC Pro, adquiridos por TCP, cuentan con una impresionante autonomía de 20 horas y un tiempo de recarga de aproximadamente una hora. Con una capacidad de carga útil de hasta 5 toneladas, estos equipos no solo mejoran la productividad, sino que también ofrecen significativas ventajas operativas al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación acústica, así como disminuir los costes operativos en un 22%. Fabio Mattos, gerente de operaciones logísticas de TCP, subraya que “las nuevas carretillas elevadoras representan un avance significativo en términos de eficiencia y sostenibilidad”, lo cual repercute directamente en la calidad de los servicios prestados en el depósito aduanero de la terminal.
El Almacén Aduanero de Importación de TCP, que abarca una superficie de nueve mil metros cuadrados con capacidad para más de siete mil posiciones pallet, es vital para ofrecer una gama de servicios logísticos que incluye almacenamiento, cross-docking y manejo de flujos. Estas mejoras en la terminal no solo son relevantes en términos de eficiencia operativa, sino que también reflejan una apuesta firme por el cumplimiento normativo y la responsabilidad ambiental en un sector que enfrenta cada vez más presión para adoptar prácticas sostenibles. Este enfoque innovador de TCP posiciona a la terminal como un actor clave en la cadena logística del país.
En un contexto donde la sostenibilidad se ha convertido en requisito legal y de mercado, Kayo Zaiats, gerente ambiental de TCP, resaltó la importancia de esta renovación: “Reafirmamos el papel de la Terminal como agente activo en la construcción de un futuro mejor”. Este compromiso con la sostenibilidad incluye la compra integral de energía procedente de fuentes renovables, lo que desde 2022 ha permitido a la terminal obtener el Certificado Internacional de Energía Renovable (I-REC) por tercer año consecutivo, garantizando así que sus operaciones sean más limpias y eficientes.
Adicionalmente, TCP ha implementado la conversión de grúas pórtico sobre ruedas (RTG) de grupos electrógenos diésel a motores eléctricos. Hasta la fecha, se han electrificado tres de estos equipos, lo que asegura una reducción del 97% en las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la operación de cada máquina. Estas iniciativas no solo posicionan a TCP como un líder en sostenibilidad dentro del sector portuario, sino que también marcan un importante camino hacia la modernización y la eficiencia en la logística de contenedores en Brasil.








