La Empresa Portuaria Iquique (EPI) ha dado un paso significativo al aprobar la Política Logística Regional de Tarapacá 2026-2040, la cual busca configurar un enfoque coordinado y compartido en el ámbito logístico para fortalecer la posición de la región como un punto de acceso estratégico entre Sudamérica y los mercados de Asia-Pacífico. Este ambicioso proyecto será debatido entre diversos actores del sector público y privado, lo que permitirá una mayor inclusión y participación en el diseño de un sistema logístico moderno y eficiente que promueva la competitividad de Tarapacá.
El plan destaca la importancia crucial del Puerto de Iquique y la Zona Franca de Iquique (Zofri) como ejes centrales en el desarrollo económico regional. Además, se hace énfasis en el rol del sector minero y en la conexión con rutas transfronterizas, las cuales son fundamentales para potenciar el crecimiento no solo de la región, sino también del desarrollo comercial de países como Bolivia. Se establece así una interdependencia que busca optimizar la sinergia entre los distintos sectores involucrados.
EPI ha esbozado seis ejes estratégicos sobre los cuales girará esta política: el desarrollo de infraestructura logística integrada, la consolidación de Tarapacá como plataforma logística internacional, la transformación digital del proceso logístico, la sostenibilidad, el fortalecimiento del capital humano y una gobernanza que facilite la coordinación permanente entre todas las partes interesadas. Cada uno de estos pilares es esencial para crear un entorno logístico más cohesivo y eficiente que promueva un crecimiento sostenible.
Los desafíos identificados por la iniciativa son claros y concisos. Entre ellos, se destacan la necesidad de mejorar la conectividad regional y reducir los costos logísticos, así como también la importancia de aprovechar el potencial de los corredores bioceánicos. La iniciativa también plantea la urgencia de impulsar la digitalización de procesos y optimizar la coordinación entre instituciones para enfrentar las demandas del comercio internacional de manera más eficaz, proporcionando así una respuesta ágil a los cambios del mercado.
Max Barrera, presidente del directorio de EPI, enfatizó que esta política representa una invitación a repensar el futuro de Tarapacá desde una óptica logísticamente integradora. Esta hoja de ruta pretende no solo coordinar esfuerzos, sino también generar acuerdos y atraer inversiones que debiliten las barreras competitivas actuales. Además, se prevé establecer proyectos clave como la mejora de los accesos al puerto, la modernización de complejos fronterizos y la creación de una plataforma digital logística regional, estableciendo un Consejo Logístico Regional para supervisar el avance y cumplimiento de los objetivos planteados.








