Paro en el Terminal Cuenca del Plata: ¿Qué significa para el comercio?

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Katoen Natie ha informado que el Sindicato de Trabajadores de TCP, conocido como TCP-Nelsury, ha iniciado un “paro sorpresa” en el Terminal Cuenca del Plata (TCP), medida que se mantendrá “hasta nuevo aviso”. Esta acción sindical se convierte en un nuevo episodio dentro de la compleja negociación por un nuevo convenio colectivo entre el sindicato y la empresa. En un comunicado oficial, TCP anunció que, a partir de este momento, “no se atienden camiones hasta nuevo aviso”, subrayando que cualquier novedad que afecte las operaciones será comunicada de inmediato.

Cabe recordar que esta no es la primera vez que se implementan paros como medida de presión. El sindicato ya había realizado una paralización entre las 19:30 horas del miércoles 2 de septiembre y las 07:00 del jueves 3 del mismo mes. Dichas acciones han surgido en el marco de las negociaciones para un nuevo convenio colectivo que ha enfrentado múltiples idas y venidas desde el vencimiento del anterior, el 31 de mayo. La compañía ha destacado que se han llevado a cabo numerosas reuniones entre ambas partes, además de contar con la participación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

TCP ha presentado propuestas de convenio que han sido valoradas por la Asamblea de trabajadores. En las últimas negociaciones, se discutieron siete puntos adicionales propuestos por el sindicato, y la empresa incorporó mejoras en tres de ellos, lo cual fue un avance significativo. Sin embargo, a pesar de estos logros, el sindicato decidió reanudar las medidas de presión sin previo aviso, lo que genera preocupación en el sector sobre la efectividad del diálogo.

Desde la empresa, se ha rechazado cualquier acusación que sugiera falta de buena fe o negativa a negociar, apuntando que el desarrollo del proceso y las ofertas presentadas demuestran su disposición real para alcanzar un acuerdo. TCP declaró que la situación actual podría seguir evolucionando, ya que el sindicato ha indicado que los horarios de las medidas de protesta podrían ser modificados, lo que añade incertidumbre a la operativa del terminal.

Las constantes acciones de fuerza por parte del sindicato han comenzado a causar demoras significativas en el flujo de mercancías, lo que está forzando a reprogramar las escalas de buques. Este escenario ha generado preocupación en el ámbito del comercio exterior, dado que los sobrecostos logísticos derivados de estas paralizaciones pueden impactar considerablemente en la cadena de suministro. La situación en el TCP está bajo vigilancia, ya que las partes intentan buscar una solución que permita reestablecer la normalidad operativa.