En marzo de 2026, la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión) ha dado un paso significativo en el desarrollo del Nuevo Terminal Portuario de San Juan de Marcona, al formalizar el contrato con la empresa Terminal Portuario Jinzhao Perú S.A. Este proyecto, que originalmente contemplaba una inversión de USD 405 millones, ha recibido un impulso adicional de USD 6 millones por parte de la adjudicataria, con el objetivo de realizar ajustes en el diseño del puerto. Estos recursos serán destinados a optimizar la operatividad de la nueva infraestructura y minimizar su impacto ambiental, enfocándose en la sostenibilidad y eficiencia operativa del futuro terminal ubicado en la región Ica.
Las modificaciones propuestas por Terminal Portuario Jinzhao Perú S.A., una subsidiaria del grupo chino Zhongrong Xinda, han sido presentadas ante el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) en un tercer informe técnico. Entre los cambios más destacados se encuentra la incorporación de dos nuevas fajas transportadoras, cada una con una capacidad de 3,050 toneladas por hora, así como una torre de transferencia equipada con sistemas para la supresión de polvo y el control de incendios. También se implementarán garitas de control adicionales para reforzar la seguridad y facilitar el acceso, lo que garantiza un manejo más seguro y eficiente del flujo de materiales.
Además de los sistemas de transporte y control, el plan de rediseño incluye la construcción de un muro de contención de concreto armado de 56.72 metros, diseñado para proteger la infraestructura frente a posibles riesgos geotécnicos. Este aspecto es crucial, dado que la seguridad de las instalaciones portuarias es fundamental para mantener una operación continua y segura. Asimismo, más de una docena de instalaciones, como plantas de tratamiento y tanques de hidrocarburos, serán reubicadas o ajustadas para mejorar la eficiencia sin necesidad de ampliar la capacidad del terminal, lo que representa un paso importante hacia la modernización del puerto.
El rediseño también busca agilizar el tránsito de camiones dentro del recinto portuario, trasladando el ingreso principal a la zona norte y optimizando los sistemas de pesaje y circulación. Estas mejoras permitirán un flujo más continuo de concentrado de hierro desde las minas hasta el muelle, lo que beneficiará no solo a los exportadores, sino también a los operadores logísticos. La duración estimada para la ejecución de las obras relacionadas con estas modificaciones es de 39 meses, periodo en el cual se realizarán múltiples trabajos de excavación, pavimentación, instalación de equipos y montaje de infraestructura.
Proinversión destaca que el nuevo terminal portuario no solo contará con características de un puerto público multipropósito, sino que también podrá atender tanto cargas mineras como no mineras que sean requeridas por cualquier usuario. Se espera que este desarrollo impulse inversiones mineras superiores a USD 15,000 millones en el sur de Perú, lo que contribuirá al crecimiento económico, la generación de empleo y la mejora de la calidad de vida de la población. Con estas proyecciones, el nuevo recinto portuario se posicionará como el tercero de mayor tamaño del país, solo detrás de las estaciones marítimas del Callao y Chancay.








