En 2025, los puertos de España registraron un movimiento total de 556.584.674 toneladas, lo que representa un ligero descenso del 0,2% en comparación con los 557,7 millones de toneladas del año anterior. Estos datos provisionales reflejan un año marcado por la estabilidad en el tráfico portuario, luego de la recuperación vivida en 2024, que mostró un incremento del 2,7% respecto a la caída del 3% experimentada en 2023. Esta oscilación en los movimientos puede atribuirse en gran parte a la inestabilidad que afectó al transporte marítimo en la región del Mar Rojo, la cual impactó en diversas rutas de comercio internacional.
En cuanto a los tipos de carga, la mercancía general presentó un aumento modesto del 0,1%, alcanzando los 278,8 millones de toneladas. Este aumento se vio impulsado por un significativo crecimiento del 3,6% en el tráfico de mercancía convencional, que ascendió a 88,6 millones de toneladas. Sin embargo, la carga contenerizada sufrió una caída del 1,4%, totalizando 190 millones de toneladas. A pesar de no alcanzar el récord histórico de 2019, cuando se movieron 564,6 millones de toneladas, los puertos españoles lograron superar los niveles anteriores en cuanto a mercancía general, que se posicionó por encima de los 278,1 millones de toneladas de 2024.
El aumento en el movimiento de TEUs (unidades equivalentes a veinte pies) también ha marcado un hito, creciendo un 2,7% hasta alcanzar los 18,6 millones de unidades. Este incremento ha sido impulsado principalmente por un notable aumento del 7,8% en los TEUs de import-export, aunque se observó una leve disminución del 0,6% en los TEUs en tránsito. Estos resultados indican una recuperación sólida en el comercio internacional a través de las rutas marítimas que conectan a España con otros mercados.
Los graneles líquidos, por su parte, tuvieron un repunte en la segunda mitad del año, cerrando 2025 con un crecimiento del 0,9%, totalizando 180,4 millones de toneladas. Dentro de esta categoría, el gas natural licuado (GNL) destacó como un combustible de transición crucial y, junto con productos químicos, compensó la disminución en las importaciones de petróleo crudo. Sin embargo, los graneles sólidos experimentaron un descenso del 3,4%, alcanzando 81,8 millones de toneladas, impulsado principalmente por una caída del carbón del 10,4% y de los cereales del 18,4%, debido a mejores cosechas nacionales.
Finalmente, el tráfico Ro-Ro creció un 2,8%, sumando 74,7 millones de toneladas en comparación con el año anterior, evidenciando un dinamismo en este segmento del transporte marítimo. No obstante, cabe destacar que el número de buques mercantes que arribaron a los puertos españoles se redujo en un 2,2%, con un total de 162.865 unidades. A pesar de esta caída, el arqueo bruto de los buques aumentó un 0,8%, lo que sugiere un cambio en la dinámica de los envíos y un interés creciente por optimizar el uso de toneles en el comercio marítimo.








