Los terminales ECT Delta y ECT Euromax, operados por Hutchison Ports en el Puerto de Rotterdam, detendrán sus operaciones el próximo domingo 12 de julio de 2026, entre las 08:00 y las 12:00, para llevar a cabo un mantenimiento programado de sus sistemas informáticos. La empresa ha destacado que este procedimiento es esencial para garantizar la fiabilidad y el buen funcionamiento de sus infraestructuras tecnológicas, que son fundamentales para la operación efectiva de las terminales.
Conforme a la comunicación oficial emitida por Hutchison Ports, se anuncia que las puertas de ambas terminales permanecerán cerradas desde las 07:00, una hora antes del inicio del mantenimiento, para permitir la liberación de la zona y la preparación de las operaciones de mantenimiento en curso. Durante este intervalo, no se permitirá la manipulación de camiones, lo que podría afectar la logística de entradas y salidas que manejan estas importantes instalaciones portuarias.
Esta suspensión temporal de las operaciones en ECT Delta y ECT Euromax es un recordatorio de la importancia de contar con sistemas tecnológicos robustos y confiables en el sector portuario. En junio del año pasado, un fallo significativo en la red informática había ocasionado una grave interrupción en las actividades de ambas terminales, lo que llevó a Hutchison Ports a implementar medidas adicionales para evitar que se repitan situaciones similares en el futuro.
La planificación cuidadosa y las acciones preventivas, como este mantenimiento programado, reflejan el compromiso de Hutchison Ports con la seguridad y eficiencia en sus operaciones. La empresa ha enfatizado que inversiones en tecnología y mantenimiento son cruciales para mantener la competitividad en un sector tan dinámico y competitivo como es el de la logística y el transporte marítimo.
Con un tráfico significativo de contenedores, el Puerto de Rotterdam es uno de los más importantes de Europa. La correcta ejecución del mantenimiento programado asegurará que las terminales ECT Delta y ECT Euromax puedan continuar operando de manera eficiente y segura, una vez que se complete el proceso. Esta proactividad es indispensable en el contexto actual, donde las interrupciones pueden tener efectos en cadena que impactan no solo a los operadores, sino también a toda la cadena de suministro.







