Las operaciones logísticas en Colombia están enfrentando serias interrupciones debido al reciente terremoto de magnitud 7.4 que sacudió la zona oeste del país. Según la naviera Maersk, la seguridad de sus empleados y de las comunidades afectadas es su principal preocupación. En diálogo con los equipos locales, Maersk está coordinando acciones con los operadores de terminales y las autoridades pertinentes para evaluar las repercusiones de este desastre natural sobre las operaciones marítimas y terrestres en la región.
La situación se ha vuelto crítica en la terminal de Buenaventura, donde las operaciones se han suspendido de manera temporal. Se están llevando a cabo evaluaciones de las instalaciones y de la infraestructura para determinar los daños. Esta medida afecta no solo a los buques que hacen escala, sino también a la manipulación de carga y a los horarios de servicio. La interrupción de estas operaciones podría tener un impacto significativo en el comercio marítimo de la región.
El terremoto también ha generado cierres de carreteras y restricciones en el tráfico en los principales corredores terrestres que conectan Buenaventura con el interior de Colombia. Esto dificulta aún más los movimientos de carga tanto de importación como de exportación. Maersk ha reportado que sus operaciones en los depósitos y las oficinas de atención al cliente en Buenaventura y Cali están sufriendo interrupciones, lo que complica aún más la situación logística en estas zonas.
En el ámbito marítimo, la situación es igualmente complicada. El portacontenedores Luna Maersk estaba en operaciones en Buenaventura, pero no pudo completar la carga esperada. Las unidades que no fueron descargadas ni cargadas han sido reprogramadas para el siguiente buque disponible. Por otra parte, el buque Gudrun Maersk 628E/633W no realizará su escala en Buenaventura, obligando a reprogramar la carga prevista.
A pesar de las interrupciones en la zona oeste del país, Maersk ha comunicado que sus instalaciones en otras regiones, como Cartagena y Bogotá, han permanecido operativas y no han reportado impacto por el terremoto. La compañía está evaluando medidas de contingencia para mitigar las interrupciones y asegurar la continuidad de los negocios. Asimismo, se mantiene en contacto estrecho con las partes interesadas para buscar soluciones alternativas que permitan continuar el flujo de carga dentro de su red logística.








