El ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Acha, ha denunciado un aumento significativo en las inspecciones y detenciones de buques con pabellón panameño en los puertos de China. Esta situación es consecuencia directa de un reciente fallo judicial del país asiático que canceló las concesiones otorgadas al conglomerado CK Hutchison en dos de sus principales puertos. Durante una conferencia de prensa en Paraguay, Martínez-Acha afirmó que esta medida ha impactado negativamente a la flota mercante panameña, una de las más importantes a nivel mundial.
El canciller panameño subrayó la importancia que Panamá otorga al respeto por la soberanía jurisdiccional de otros países, a la vez que hizo un llamado a recibir un trato equitativo en las aguas internacionales. “Panamá respeta la soberanía jurídica de todos los países, y simplemente pedimos el mismo trato para nosotros”, expresó Martínez-Acha, reflejando la postura del gobierno panameño ante lo que consideran un trato desigual hacia sus naves mercantes.
En paralelo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá ha hecho público su agradecimiento hacia Estados Unidos y a varias naciones que han condenado la situación que enfrenta su flota en Asia. Este respaldo internacional podría jugar un papel crucial para que Panamá reciba apoyo diplomático en la resolución de este conflicto. Las autoridades panameñas han estado trabajando activamente para asegurar que el derecho marítimo sea respetado y que sus buques sean tratados de manera justa.
La preocupación del gobierno panameño también ha sido respaldada por declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien expresó que las detenciones de buques panameños en China suscitan inquietudes serias en la Casa Blanca. Este tipo de comentarios resaltan el impacto que esta situación tiene no solo en Panamá, sino también en las relaciones comerciales y diplomáticas más amplias que involucran a Estados Unidos y China.
La reciente controversia ha puesto de manifiesto los desafíos que enfrenta la navegación comercial internacional, especialmente en contextos geopolíticos complejos. Así, las acciones de China hacia las naves panameñas podrían tener repercusiones en el comercio global y en la percepción de la estabilidad de las rutas marítimas. Con una flota marítima que representa una porción significativa del comercio internacional, Panamá se mantiene alerta ante el desarrollo de la situación y continúa abogando por la protección de sus derechos como país con un registro marítimo amplio.








