Los servicios de aduanas de Marsella han logrado una incautación histórica de 26 toneladas de cigarrillos en el Puerto de Fos-sur-Mer, evidenciando la creciente vigilancia y eficacia en la lucha contra el contrabando. Esta operación, coordinada por el Centro de Control Marítimo de Marsella (CCMM), demuestra la importancia de la cooperación interagencial y la implementación de medidas de seguridad en el sector portuario. Los agentes aduaneros seleccionaron dos contenedores que, bajo la falsa declaración de transportar papel higiénico, tenían como destino final Italia tras un transbordo en Francia.
Los contenedores, provenientes de los Emiratos Árabes Unidos, fueron objeto de un exhaustivo proceso de inspección en el recinto marítimo de Fos-sur-Mer. La operación no solo involucró a la división portuaria de Marsella-Fos, sino que también contó con el apoyo de la unidad móvil de escaneo y la unidad de vigilancia externa del puerto de Saint-Louis-du-Rhône. Gracias a esta coordinación, los agentes pudieron detectar anomalías durante el escaneo que llevaron a la decisión de abrir los contenedores para una revisión más detallada.
Al examinar los contenedores, los funcionarios encontraron una sorprendente discrepancia en la carga: en lugar de los palés de toallitas húmedas esperados, se descubrieron cajas de cartón ocultas bajo sacos de arpillera. Este ingenioso método de ocultación permitió que el contrabando pasara desapercibido durante la inspección inicial, pero la atención a los detalles por parte de los aduaneros resultó fundamental para descubrir la real naturaleza de la mercancía. Tras horas de manipulación cuidadosa, se vaciaron los contenedores en un almacén seguro para una inspección más exhaustiva.
La revisión minuciosa de los envíos reveló un total de 136.450 cajas de cigarrillos, que equivalen a casi 26 toneladas de tabaco. Todos los artículos ilegales fueron rápidamente incautados y precintados por parte de las autoridades aduaneras, quienes solicitaron análisis adicionales de los productos aparentemente legales que acompañaban a la carga farmacéutica. Este enfoque no solo se centra en la interceptación del contrabando, sino también en el manejo responsable de los productos que podrían ser destinados a organizaciones benéficas, siempre que cumplan con las normativas europeas.
Este caso subraya la relevancia de las acciones aduaneras en la protección del mercado y la salud pública en la región. La detección de este contrabando, organizado y bien camuflado, es un testimonio del compromiso de los servicios de aduanas en la lucha contra el tráfico ilegal. Con medidas de seguridad reforzadas y un mayor uso de tecnología en las inspecciones, los puertos franceses continuarán siendo puntos clave en la batalla contra el comercio ilícito en Europa.








