Una situación crítica se desarrolló recientemente en el Puerto de Montevideo cuando el buque pesquero de bandera rusa, Alpha Cruz, experimentó una pérdida de estabilidad que lo llevó a escorarse hacia babor e incluso quedar semi hundido. La embarcación, que contaba con 41 tripulantes a bordo en el momento del incidente, se encontraba atracada en el Muelle 7. Actualmente, la Prefectura Nacional Naval se encuentra investigando los posibles motivos detrás de este accidente, que se sospecha podrían estar vinculados a maniobras internas de trasvase de combustible.
La rápida actuación de las autoridades fue crucial para evitar una tragedia mayor. Una vez detectada la escora del Alpha Cruz, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad, lo que permitió la evacuación exitosa de la tripulación sin que se reportaran heridos. Las autoridades de la Administración Nacional de Puertos (ANP) y de la Prefectura del Puerto de Montevideo tomaron el control de la situación, garantizando la seguridad de las personas y del medio ambiente en la zona.
Para abordar la emergencia y minimizar el impacto ambiental, la agencia marítima Idernol Oriental Shipping solicitó la asistencia de la organización especializada Nueva Era Oil Spill Response Organization (Osro). Esta organización desplegó equipos, una lancha de salvamento y barreras flotantes de contención alrededor del buque semi hundido. Estas acciones fueron fundamentales para prevenir cualquier posible contaminación del cuerpo de agua circundante, dado que la presencia de líquidos oleosos en la superficie generaba una preocupación significativa.
Además, los recursos implementados por Nueva Era incluían el uso de una bomba de extracción destinada a recuperar los líquidos que habían sido observados, los cuales, preliminarmente, podrían ser aguas de sentina. Hasta el momento, las autoridades han confirmado que no se han registrado derrames de combustibles líquidos, aunque se mantiene un monitoreo continuo para asegurar que no surjan nuevos riesgos.
Finalmente, el armador del buque se ha puesto en contacto con la compañía de seguros P&I para iniciar el proceso de salvataje de la embarcación, operación que se espera pueda comenzar en los próximos días. A medida que se avanza en las investigaciones, el incidente pone de manifiesto la importancia de seguir protocolos de seguridad en la navegación, así como la necesidad de contar con un plan robusto de respuesta a emergencias para evitar impactos significativos en el entorno marino.








