Entre enero y julio de 2026, la Terminal de Contenedores de Paranaguá (TCP) ha reportado un notable aumento en la recepción de contenedores de carga fraccionada, alcanzando un total de 851 unidades, lo que demuestra el creciente interés de los importadores por utilizar este eficiente modelo de transporte. El sistema LCL (carga consolidada) permite a múltiples importadores agrupar sus mercancías en un solo contenedor, optimizando así el espacio y reduciendo costes operativos, lo que se traduce en un proceso de importación más ágil y económico. Este modelo se ha vuelto indispensable para aquellas empresas que necesitan importar volúmenes que no son suficientes para llenar un contenedor completo.
Fabio Mattos, gerente comercial de TCP, destacó que las operaciones de carga LCL en su terminal son notoriamente menos burocráticas, gracias a la instalación de un amplio almacén aduanero de más de 9,000 metros cuadrados en una zona primaria. Este equipamiento permite liberar la carga LCL en un plazo promedio de solo 48 horas, una ventaja significativa para los clientes en Curitiba y su área metropolitana, donde se ofrece también un servicio de entrega directa a domicilio. Esta capacidad de respuesta rápida es fundamental para atender las exigencias del mercado actual, donde la velocidad en el aprovisionamiento puede marcar la diferencia competitiva.
Durante estos siete meses de 2026, TCP ha entregado de manera eficiente un total de 9,034 envíos en contenedores LCL, lo que reafirma su posición como líder en el manejo de este tipo de carga en Brasil. Los plásticos y productos plásticos han sido los principales artículos importados, constituyendo alrededor del 46% de los envíos gestionados por la terminal. Este tipo de mercancía no solo es crucial para el sector industrial, sino que también refleja una tendencia hacia la sostenibilidad, ya que muchos de estos productos están diseñados para ser reciclados o utilizados en aplicaciones innovadoras.
Washington Renan Bohnn, gerente de operaciones logísticas de TCP, explicó el proceso de manejo de los contenedores LCL. Una vez que el contenedor llega al muelle del almacén, se procede a la apertura de su precinto, seguido de una inspección minuciosa de la carga. Posteriormente, la mercancía se clasifica por cliente, se paletiza y se empaqueta. Este minucioso proceso asegura que cada importador reciba su carga de manera segura y eficiente, minimizando el riesgo de errores en la entrega. Este enfoque logístico es un pilar fundamental para asegurar la satisfacción del cliente.
A pesar de los avances en el manejo de contenedores LCL, es importante señalar que cuando la terminal no cuenta con un depósito aduanero para importación, se deben realizar los procesos en instalaciones aduaneras externas. Esto implica que los importadores necesiten gestionar la emisión de declaraciones de tránsito aduanero, lo que puede hacer que el proceso sea más lento y costoso. En 2025, TCP recibió 1,508 contenedores LCL y realizó 16,405 procesos de entrega, evidenciando la demanda por este servicio en un contexto cada vez más competitivo. La gestión eficiente de estos contenedores es clave para seguir atrayendo a los importadores y fortalecer la posición de TCP en el mercado.








