El segundo día de paralización por parte de los profesionales del practicaje y pilotaje de Argentina ha dejado sentir su impacto en las principales rutas marítimas y fluviales del país. Esta huelga, motivada por el rechazo a la reforma del sistema marítimo promovida por el presidente Javier Milei, ha derivado en la afectación de al menos 140 buques que operan en la Vía Navegable Troncal. Los gremios que representan a estos trabajadores consideran que la reforma, que busca desregular el sector y permitir la contratación directa de servicios, atenta contra sus derechos laborales y la seguridad en las aguas argentinas.
La medida de fuerza ha sido calificada de inconstitucional por los diferentes sindicatos involucrados en la defensa de los derechos de los prácticos y pilotos. En un comunicado conjunto, expresaron su preocupación por cómo esta nueva política podría deteriorar las condiciones de trabajo en el sector, así como poner en riesgo la seguridad de las operaciones náuticas. Las paralizaciones han provocado que el comercio por vía acuática se vea seriamente afectado, generando pérdidas económicas en un momento en que el país busca estabilizar su economía.
En respuesta a la paralización, la Prefectura Naval Argentina ha emitido un informe instando a los prácticos a retornar a sus labores, advirtiendo sobre posibles sanciones disciplinarias por incumplimiento. Las leyes que regulan el servicio de practicaje establecen que negarse a prestar este servicio puede ser interpretado como una falta grave, lo que ha llevado a muchos a cuestionar la legalidad de las acciones emprendidas por el gobierno y los límites a los derechos de huelga establecidos en la Constitución Nacional.
Adicionalmente, la Prefectura también ha alertado sobre las consecuencias penales que podrían enfrentar aquellos que faciliten o participen en acciones que interrumpan el servicio de pilotaje. En este sentido, las advertencias se han centrado en la figura del artículo 190 del Código Penal, que contempla penas de prisión para quienes pongan en peligro la seguridad de naves. Esta postura ha generado un clima de tensión entre las autoridades y los trabajadores, quienes cuestionan la disposición y la necesidad de hacer frente a la reforma.
El futuro del practicaje y pilotaje en Argentina se encuentra en una encrucijada. Mientras los gremios siguen movilizándose en defensa de sus intereses, el gobierno mantiene su firme intención de avanzar con la reforma. La paralización, lejos de ser un simple acto de protesta, se ha convertido en una lucha por la preservación de derechos fundacionales en un sector crítico para el comercio exterior argentino. La situación sigue evolucionando y, de no llegar a un acuerdo, podrían intensificarse las medidas de fuerza, generando aún más complicaciones en la logística marítima del país.








