Un incidente grave ocurrió en el Puerto de Amberes, donde una fuga de ácido fluorhídrico se registró en el muelle Deurgank debido al daño en un contenedor a bordo del buque Mia Summer II. Este incidente generó un ambiente de emergencia, poniendo en riesgo la salud de los trabajadores del puerto. Las autoridades de la estación marítima belga informaron que varios empleados comenzaron a sentirse indispuestos y fueron rápidamente evacuados para recibir atención médica en diferentes hospitales.
La respuesta ante esta emergencia se activó de manera inmediata, con la movilización de los servicios de emergencia locales. Se llevaron a cabo mediciones de la calidad del aire en la zona afectada para evaluar el impacto de la fuga y se implementaron medidas de control para asegurar la seguridad del área. El Puerto de Amberes fue claro al indicar que todo el protocolo de respuesta se puso en marcha para salvaguardar a los trabajadores y minimizar los riesgos en el entorno.
Como medida de precaución, las autoridades del puerto decidieron cerrar los puentes sobre la esclusa de Kieldrecht, lo que provocó la suspensión temporal del tráfico en la zona y la instauración de un cordón de seguridad. Esta acción tuvo como objetivo evitar la entrada de personas ajenas al área afectada, garantizando así una mayor seguridad durante las labores de contención de la fuga química.
La última actualización del Puerto de Amberes, divulgada el 15 de julio por la tarde, brindó un panorama más optimista sobre la situación. Según los informes, los equipos de bomberos lograron despejar la mayoría de las zonas afectadas, aunque la terminal MSC PSA European Terminal (MPET) aún no ha recibido autorización para reanudar sus operaciones. Las autoridades seguirán monitorizando el área hasta que se consideren que todas las condiciones son seguras.
Este incidente destaca la importancia de contar con planes de emergencia bien estructurados y la rapidez de respuesta ante situaciones peligrosas en áreas industriales como los puertos. La gestión efectiva de la crisis, que incluyó atención médica de emergencia y evaluaciones ambientales, es un testimonio de la preparación y el compromiso de los trabajadores y autoridades del Puerto de Amberes para enfrentar situaciones inesperadas y proteger la salud pública.








