Un estudio auspiciado por la Agencia Nacional de Transportes Acuáticos (Antaq) ha puesto de manifiesto los principales desafíos que enfrentará el sector portuario brasileño en los próximos años, aportando un marco estratégico indispensable para su planificación a largo plazo. Este análisis fue elaborado en el contexto de la Agenda de Seguridad Ambiental y de Vías Navegables para el bienio 2025-2026, resultado del Acuerdo de Cooperación Técnica firmado entre la Antaq y la Universidad Federal de Maranhão (Ufma). Tras su presentación, el informe recibió un escrutinio por parte de la Superintendencia de ESG e Innovación (Segsi), subrayando la importancia de anticipar los riesgos y aumentar la resiliencia en un entorno dinámico y cambiante.
El director de Antaq, Alber Vasconcelos, destacó que los puertos brasileños operan en un contexto cada vez más complejo, lo que hace imperativo predecir los riesgos. El estudio no solo se limita a identificar amenazas, sino que propone herramientas de inteligencia regulatoria que servirán para guiarlas decisiones de inversión y las políticas públicas, generando un verdadero fortalecimiento en la gestión de riesgos. A través de adaptación de una metodología empleada por el Foro Económico Mundial, este estudio recopila información valiosa que se basa en la literatura científica, informes de sostenibilidad de puertos y la experiencia de 125 expertos del sector.
Entre los hallazgos más significativos del estudio, se identificaron seis riesgos clasificados como críticos a corto plazo, incluyendo factores como la inestabilidad política, la regulación excesiva y las interrupciones en la infraestructura digital. Además, se reveló que un alarmante 73,7% de los riesgos analizados conservan un nivel elevado tanto a corto como a largo plazo, lo que pone de manifiesto que muchos de estos desafíos son estructurales y requieren respuestas sostenidas. “Este proyecto transforma el diagnóstico en planificación y el conocimiento en decisiones regulatorias más acertadas”, enfatizó Vasconcelos, resaltando la necesidad de una estrategia proactiva.
En el plano medioambiental, el estudio subraya el cambio climático como el principal riesgo para 2035, destacando fenómenos extremos y la erosión costera como amenazas directas a la infraestructura portuaria. Asimismo, en el ámbito tecnológico, se enfatiza la creciente necesidad de inversiones en ciberseguridad y en la formación de personal calificado que pueda abordar los avances en automatización e inteligencia artificial. La inestabilidad política y el aumento de impuestos son factores económicos que podrían disminuir la competitividad internacional del sector, mientras que los conflictos geopolíticos añaden una capa de incertidumbre a las rutas comerciales globales.
El estudio también establece un conjunto de recomendaciones para fortalecer la resiliencia del sistema portuario brasileño, que incluyen la modernización digital y la creación de un sistema de monitoreo continuo de riesgos. La acción coordinada entre las autoridades públicas y privadas es considerada crucial para preparar al sector ante futuros desafíos. Los resultados de esta investigación se integrarán en la base técnica de Antaq, orientando la formulación de políticas regulatorias que sean fundamentadas y eficaces, contribuyendo a una modernización que permitirá al sector enfrentar mejor los retos globales del presente y del futuro.








