Ventas de combustible para buques en el Puerto de Rotterdam caen drásticamente

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Las ventas de combustible para buques en el Puerto de Rotterdam experimentaron una notable caída del 25% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. Este descenso se hizo más evidente en el segmento de combustibles fósiles, donde el VLSFO (Very Low Sulfur Fuel Oil) reportó una pérdida del 44%, seguido por el HSFO (High Sulfur Fuel Oil) y ULSFO (Ultra Low Sulfur Fuel Oil) con caídas del 25% y 13%, respectivamente. Estos resultados reflejan un panorama complicado para el sector marítimo, que ha tenido que adaptarse a cambios en las políticas y regulaciones energéticas a nivel nacional e internacional.

Las cifras también muestran una disminución en las ventas de destilados fósiles, con un descenso del 7% para el MGO (Marine Gas Oil) y del 11% en el MDO (Marine Diesel Oil). Esta tendencia sugiere que los buques están cada vez más inclinados a buscar alternativas más sostenibles frente a un mercado que ha visto fluctuaciones significativas en los precios del combustible fósil. La Autoridad Portuaria de Rotterdam subraya que, además de las regulaciones, factores como la volatilidad de precios han impulsado la búsqueda de otras fuentes de energía.

A pesar del panorama desafiante para los combustibles fósiles, la venta de combustibles alternativos ha mostrado un ligero aumento en el primer trimestre de 2026. En particular, las ventas de GNL (Gas Natural Licuado) y metanol biológico crecieron un 6,4%, mientras que la demanda de biocombustibles subió un 2,7%. Este incremento se debe probablemente a un cambio gradual en la preferencia de los armadores hacia los destilados biomezclados, lo que indica un interés creciente por adoptar prácticas más sostenibles en la industria marítima.

Un hito notable en este contexto es el suministro a gran escala de GNL biomezclado, que alcanzó por primera vez más de 15,000 m³ en el puerto. Esta transición hacia combustibles más limpios podría ser un indicativo de cómo los armadores están respondiendo a las presiones tanto regulatorias como del mercado para reducir sus emisiones de carbono. Sin embargo, la Autoridad Portuaria advirtió que la reciente implementación de la Directiva de Energías Renovables III (RED III) en los Países Bajos ha causado un aumento en los precios, lo que podría estar desincentivando el uso de combustibles fósiles.

Por último, es importante señalar que el impacto de los recientes acontecimientos políticos y económicos, como la situación en el estrecho de Ormuz, aún no se refleja en las cifras del primer trimestre de 2026. Se anticipa que estos efectos se harán visibles en las pautas del segundo trimestre, lo que podría modificar aún más la dinámica del mercado de combustibles para buques en Rotterdam. Con estos cambios en la demanda y las regulaciones cada vez más estrictas, el futuro del puerto como un hub energético para el transporte marítimo está más en cuestión que nunca.