Puerto de Novorosíisk: Cargas de Petróleo Tras Ataque con Drones

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El puerto ruso de Novorosíisk, ubicado estratégicamente en el Mar Negro, ha reanudado parcialmente las operaciones de carga de petróleo y combustible en su terminal Sheskharis, a partir de la noche del jueves 9 de abril. Esta decisión se produce tras la suspensión de actividades que tuvo lugar el lunes 6 de abril, cuando un ataque de drones atribuido a Ucrania causó daños significativos en las instalaciones marítimas, lo que llevó a los responsables portuarios a detener las operaciones para asegurar la seguridad de los trabajadores y la integridad de las cargas.

La terminal Sheskharis es crucial para la exportación de crudo ruso, con una capacidad de carga diaria de aproximadamente 700.000 barriles. Sin embargo, siguiendo los recientes ataques, las autoridades han indicado que las operaciones no podrán reanudarse en su totalidad de inmediato. Aunque se espera que un cargamento de 80.000 toneladas de petróleo inicie su viaje el viernes 10 de abril, el cronograma regular de carga podría quedar afectado, aumentando la incertidumbre sobre las próximas semanas.

Además del petróleo, fuentes portuarias informan que también se han reiniciado las cargas de fueloil en Novorosíisk. Esta actividad adicional es un indicativo del esfuerzo por recuperar la operatividad del puerto tras los daños sufridos. Aparte de las cargas de petróleo y fueloil, se ha llevado a cabo una carga de diésel durante esta semana, lo que sugiere que, a pesar de las restricciones, los operadores están trabajando para optimizar la logística y minimizar el impacto del ataque.

La reanudación de las actividades en Novorosíisk es particularmente significativa, dado el contexto geopolítico que rodea al Mar Negro. Este puerto no solo sirve como un punto clave para la exportación de hidrocarburos, sino que también representa un elemento esencial en la vital línea de suministro de energía de Rusia a mercados internacionales. La interrupción de las operaciones debido a ataques aéreos subraya el riesgo que enfrenta esta infraestructura estratégica en el actual clima de tensiones entre Rusia y Ucrania.

A medida que Novorosíisk intenta recuperarse, las autoridades y operadores se encuentran en una carrera contra el tiempo para restablecer la normalidad en sus actividades. Las fuentes destacan que la situación sigue siendo volátil y sujeta a cambios, dependiendo de la evolución de las hostilidades en la región. Así, el futuro inmediato del puerto y de sus operaciones continúa lleno de incertidumbre, lo que podría tener repercusiones significativas en el mercado global de petróleo.