Los directores ejecutivos de los puertos de Los Ángeles y Long Beach, Gene Seroka y Noel Hacegaba, respectivamente, se pronunciaron recientemente sobre la histórica decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, que anuló los aranceles impuestos por la administración del expresidente Donald Trump. Este fallo judicial ha suscitado una serie de reacciones en el ámbito portuario, ya que ambos ejecutivos junto con sus equipos reconocen el impacto significativo que esta decisión tiene no solo sobre los ingresos de los puertos, sino también sobre la estabilidad del comercio internacional en un momento de fluctuaciones económicas.
Gene Seroka, director ejecutivo del Puerto de Los Ángeles, destacó que la anulación de los aranceles afecta aproximadamente a dos tercios de los ingresos recaudados hasta la fecha. Subrayó que las nuevas incertidumbres generadas por la decisión de la corte son preocupantes, especialmente al no haber claridad sobre si el Departamento del Tesoro de Estados Unidos reembolsará los aranceles ya pagados. Además, mencionó que el gobierno ha anunciado un nuevo arancel global del 10% aunque no ha especificado cuándo entrará en vigor.
La situación se complica todavía más debido a que la actual celebración del Año Nuevo Lunar en Asia ha llevado al cierre de muchas fábricas en China, lo que retrasa aún más las operaciones logísticas. Seroka comentó que este parón en la producción podría acentuar las fluctuaciones en la carga manejada por los puertos, por lo que es vital que el sistema operativo permanezca ágil para evitar retrasos en el flujo de mercancías.
Por su parte, Noel Hacegaba, director del Puerto de Long Beach, subrayó que sus clientes y socios dependen de una política comercial clara y predecible para realizar inversiones estratégicas y movilizar la carga de manera eficiente. A pesar de la legalidad ya discutida por la Corte Suprema, enfatizó que la incertidumbre persiste, especialmente en la pregunta del reembolso de aranceles y el inicio del nuevo arancel global, lo que complica la planificación a largo plazo de las empresas.
Finalmente, Hacegaba expresó su compromiso de seguir colaborando con los socios comerciales para maximizar la eficiencia y efectividad del Puerto de Long Beach. Reiteró que en estos momentos inciertos, se requiere un enfoque ordenado sobre los aranceles que permita a las organizaciones planificar apropiadamente, fortalecer la competitividad estadounidense y mantener los empleos vinculados al puerto, los cuales son críticos para la economía local. “La carga no puede esperar y la certeza la mantiene en movimiento”, concluyó, resaltando la importancia de la continuidad en el flujo de mercancías.






