Desde agosto, la Terminal de Contenedores de Paranaguá (TCP) se ha convertido en el epicentro logístico para la construcción de la nueva megafábrica de la reconocida firma chilena Arauco. Conocida mundialmente por su liderazgo en los sectores de celulosa, productos de madera y bioenergía, Arauco está poniendo en marcha el Proyecto Sucuriú, que no solo representa la primera planta de la empresa en Brasil, sino también la mayor fábrica del mundo que se construye en una sola etapa. Esta nueva instalación se localizará en Inocência, en el estado de Mato Grosso do Sul, abarcando un área de 3,500 hectáreas y proyectada para una producción anual de 3,5 millones de toneladas de celulosa, con inicio de operaciones previsto para el segundo semestre de 2027.
La responsabilidad del suministro del proceso productivo recae en la empresa finlandesa Valmet, conocida por sus innovaciones en las industrias de celulosa, papel y energía. Para facilitar la llegada de los componentes vitales destinados a esta megafábrica, TCP ha implementado soluciones logísticas integradas y ha mantenido constante comunicación con los organismos involucrados para asegurar un flujo de importaciones eficiente. Giovanni Guidolim, gerente comercial de TCP, subrayó la importancia de estos esfuerzos en la agilidad y previsibilidad en proyectos de gran magnitud, afirmando que su compromiso es mantener siempre en movimiento la cadena de suministro.
A finales de noviembre, se concretó la incorporación de más de 70 piezas esenciales llegadas a borde del buque Green Rhizao. Las operaciones de descarga y posterior transporte hasta el sitio de construcción, ubicado a unos 50 kilómetros de Inocência, fueron realizadas con una atención meticulosa al detalle. Las cargas se levantaron utilizando grúas específicas para cargas extragrandes, y luego se manipularon en el área de almacenamiento con equipos avanzados, incluyendo un montacargas de gran tamaño y una grúa móvil de TCP capaz de levantar hasta 100 toneladas.
Un desafío significativo durante esta operación fue la manipulación de un separador superior, un componente clave del digestor utilizado en el proceso de producción de celulosa. Con una longitud de 10 metros y un peso que supera las 62 toneladas, esta pieza exigió maniobras de alta precisión para asegurar su integridad durante el transporte. Thiago Brandalize, gerente de Proyectos de Valmet, enfatizó la necesidad de una logística segura, subrayando que la calidad y la confiabilidad en la entrega son primordiales para el éxito del proyecto.
Fabio Mattos, gerente de operaciones logísticas de TCP, destacó que la empresa cuenta con un equipo especializado y tecnología avanzada para realizar operaciones complejas con cargas sobredimensionadas. El exitoso traslado del separador superior fue un ejemplo de la efectividad de sus operaciones. En diciembre, se realizó el posicionamiento de esta carga en un camión de eje de 40 metros de largo, que continuará su trayecto hacia Inocência, cumpliendo con los plazos establecidos y reafirmando el compromiso de TCP con el éxito del Proyecto Sucuriú.








