De acuerdo con estadísticas recientes de la Administración del Sistema Portuario Nacional Manzanillo (Asipona), la carga contenerizada ha dominado las operaciones en el puerto de Manzanillo desde enero hasta la fecha. Este tipo de carga ha representado un impresionante 73% del total de la carga comercial manejada, alcanzando un volumen de 14.449.000 toneladas. Este notable desempeño resalta el rol crucial del puerto en el comercio internacional, al mismo tiempo que determina la logística de los productos que se importan y exportan a través de sus instalaciones. En contraste, la carga de granel mineral y agrícola aportó un 16% y un 6% respectivamente, mientras que la carga general ocupó un 5% del total de movimientos.
En el marco de las proyecciones de crecimiento, el Puerto de Manzanillo se reafirma como la principal terminal de México y de la costa Pacífico en América Latina. Durante el mes de agosto, el puerto registró un notable aumento del 8% en el movimiento de carga por toneladas, comparado con el mismo mes del año anterior. Esto se traduce en casi 2.818.000 toneladas, que incluyen una variedad de productos, destacando los petroleros. Además, el movimiento de contenedores también se vio favorecido, con un aumento del 10% respecto al mes anterior, alcanzando un nuevo récord histórico de poco más de 346 mil TEU.
En este contexto dinámico, la Asociación de Terminales y Operadores de Manzanillo (Astom) se prepara para llevar a cabo su segunda reunión anual, programada para finales de este mes. Este evento contará con la participación de autoridades portuarias y aduaneras, así como con presidentes y directores generales de las principales empresas, tanto nacionales como extranjeras, que utilizan el puerto para sus operaciones de comercio exterior. Esta reunión se convierte en una oportunidad clave para discutir y coordinar esfuerzos entre los sectores público y privado, garantizando así un flujo constante y eficiente de mercancías.
Durante el encuentro, se presentarán diversos proyectos enfocados en la modernización tecnológica y de infraestructura del Puerto de Manzanillo. Este es un esfuerzo necesario para enfrentar los desafíos de la expansión comercial, especialmente en el contexto del Nearshoring y la creciente inversión extranjera en México. Se espera que estas iniciativas refuercen la posición del puerto como un polo estratégico en el desarrollo económico del país, ampliando así sus capacidades operativas y mejorando la competitividad en el ámbito internacional.
El fortalecimiento del Puerto de Manzanillo va más allá de simplemente aumentar el volumen de carga; busca también convertir al recinto portuario en un líder en innovación y eficiencia operativa. A medida que el comercio global evoluciona, iniciativas como las discutidas por Astom serán cruciales para adaptar las instalaciones del puerto a las nuevas exigencias del mercado. La colaboración entre los sectores involucrados promete no solo maximizar el potencial del puerto, sino también contribuir significativamente al crecimiento económico de la región y del país.







