Ataque Drones en Puerto Primorsk: Suspensión de Operaciones

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Un ataque con drones por parte de Ucrania al puerto de Primorsk, ubicado en el noroeste de Rusia, ha interrumpido por primera vez las operaciones de carga en su principal terminal petrolera, según autoridades del ejército ucraniano y fuentes del sector. Este puerto es crucial para la exportación de petróleo ruso, con una capacidad de carga de alrededor de un millón de barriles diarios. Desde Primorsk se despacha el crudo insignia ruso, el Urals, junto con un suministro significativo de diésel, lo que acentúa su importancia estratégica para la economía rusa.

El ataque, que coincide con un aumento en las ofensivas ucranianas contra las infraestructuras energéticas rusas, busca debilitar los ingresos por exportaciones de hidrocarburos que financian las operaciones del Kremlin. Las fuentes indican que el incidente provocó incendios en dos embarcaciones, lo que llevó a la inmediata suspensión de las actividades de carga en el puerto. La Agencia de Seguridad ucraniana, SBU, confirmó que el ataque se llevó a cabo durante la noche y resultó en daños significativos en la infraestructura portuaria.

A pesar de que el gobernador de la región, Alexander Drozdenko, confirmó el ataque y su impacto sobre las embarcaciones, no reportó suspensiones de los servicios, señalando que el fuego derivado del ataque había sido extinguido. Su declaración contrasta con la información que maneja el sector, donde se confirma la paralización de las operaciones de carga desde la madrugada del viernes, insuflando aún más incertidumbre en el mercado energético y elevando los precios del petróleo casi un 2% tras la noticia.

Por otro lado, la reciente ofensiva constituyó un golpe considerable a las exportaciones de petróleo ruso, las que ya se encontraban limitadas debido a ataques previos a otros puertos como Ust-Luga y Novorossiisk. El puerto de Primorsk se ha convertido en un objetivo prioritario para Ucrania en su estrategia militar, buscando mermar las capacidades de exportación de Rusia, justo cuando Moscú intentaba aumentar su plan de exportación de crudo a 2,1 millones de barriles diarios para septiembre.

Este conflicto en los cielos se suma a una serie de tensiones que han caracterizado la guerra entre Ucrania y Rusia. La intercepción de 221 drones ucranianos por parte del ejército ruso resalta la intensidad de estos enfrentamientos en una región donde el comercio y la economía son vitales. La relevancia histórica del puerto de Primorsk, inaugurado por Vladimir Putin en 2001, se mantiene en el foco mientras se vislumbra una escalada en la estrategia de ambos países hacia la energía como un campo de batalla clave.