Durante el primer semestre de 2025, las empresas ubicadas en North Sea Port han reportado un volumen total de 33,2 millones de toneladas en transbordo de carga marítima. A pesar de experimentar una ligera caída del 1,2% en comparación con el año anterior, la actividad en el puerto se mantuvo estable, especialmente en lo que se refiere al movimiento de graneles secos y líquidos. Sin embargo, el tráfico de carga general y Ro-Ro ha mostrado un descenso notable, lo que ha generado preocupación entre los operadores portuarios sobre futuras tendencias en el comercio.
El mantenimiento de un volumen de carga casi constante durante los seis primeros meses del año es un indicativo de la resiliencia de North Sea Port frente a los desafíos comerciales globales. En el segundo trimestre, el transbordo llegó a 15,6 millones de toneladas, igualando precisamente el volumen del primer trimestre. Esta estabilidad es un alivio para las entidades involucradas en la logística marítima, ya que permite planificar operaciones sin mayores alteraciones en los índices de carga.
Gran Bretaña sigue siendo el principal socio comercial de North Sea Port, consolidándose aún más con un crecimiento del 8% en el comercio. Estados Unidos ocupa el segundo lugar, y hasta el momento no se han observado consecuencias negativas significativas derivadas de una eventual guerra comercial entre Europa y EE.UU. Estos datos sugieren que, a pesar de las tensiones políticas, el comercio bilateral mantiene una trayectoria positiva, lo que podría avizorar un futuro alentador para el puerto.
En contraste, el intercambio comercial con Rusia ha experimentado una caída continua, cayendo un 14% debido al aumento de las sanciones impuestas por la Unión Europea. Este descenso podría tener implicaciones más amplias para los mercados europeos, ya que la dependencia de ciertos productos y recursos provenientes de Rusia se ha hecho evidente. La situación actual demuestra la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento y reducir la vulnerabilidad ante el cambio en las políticas comerciales.
Los graneles secos y líquidos, fundamentales para la actividad del puerto, se han mantenido en niveles estables. Con 17,9 millones de toneladas de graneles secos y 7,5 millones de toneladas de graneles líquidos, estos segmentos son esenciales para la economía local. Sin embargo, la carga general y el transporte Ro-Ro mostraron un retroceso, lo que podría implicar una re-evaluación de las estrategias de carga. Además, el descenso en el transbordo por vías navegables interiores, que cayó a 30,3 millones de toneladas, refuerza la relevancia de monitorizar las tendencias del sector para garantizar su competitividad en el futuro.








