El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) del Perú ha dado un paso significativo hacia la modernización de su infraestructura portuaria mediante la modificación del Reglamento de la Ley del Sistema Portuario Nacional, a través del Decreto Supremo N.º 009-2025-MTC. Esta reforma es vista como una oportunidad crucial para atraer nuevas inversiones estratégicas que fortalezcan la competitividad logística del país. La intención es posicionar a Perú como un punto clave en el mapa del comercio sudamericano, lo que podría alterar el equilibrio de poder en términos de comercio marítimo en la región.
Más allá de la meramente formal, esta modificación permite extender los plazos de las Asociaciones Público-Privadas (APP) hasta por 30 años adicionales. Esta extensión es un aliciente que busca no solo el fortalecimiento de la infraestructura existente, sino también la ejecución de nuevos proyectos que no se limitan a los confines de las concesiones actuales. Esto incluye importantes mejoras en antepuertos y vías de acceso, creando un panorama más atractivo para la inversión privada que, a su vez, modernizará el sistema portuario nacional.
Uno de los proyectos más destacados que surgirá a raíz de estas modificaciones es la ampliación y modernización del Puerto de Matarani, ubicado en la provincia de Islay, Arequipa. Con una inversión estimada de USD 700 millones, se planea la construcción de un nuevo muelle multipropósito, grúas eléctricas, almacenes especializados y un rompeolas, entre otras mejoras. Este desarrollo no solo mejorará la capacidad operativa del puerto, sino que también optimizará la logística para el tránsito de minerales y otros productos, fortaleciendo así su papel en el comercio internacional.
Además, los concesionarios del Puerto del Callao, DP World y APM Terminals, están tomando medidas proactivas al presentar propuestas de adendas que suman un total de USD 2.300 millones. Estas propuestas incluyen la construcción y mejora de infraestructuras cruciales como el Terminal Multipropósito Muelle Norte-Callao y el Terminal de Contenedores Zona Sur Callao. Este tipo de inversión resalta la importancia que el sector privado otorga a la modernización de las operaciones portuarias en Perú, evidenciando el potencial que tiene el país para convertirse en un centro logístico clave en Sudamérica.
Finalmente, el Decreto Supremo también hace ajustes a varios artículos del reglamento vigente, buscando otorgar mayor flexibilidad en la implementación de proyectos portuarios, alineándose con las exigencias del comercio internacional. Desde el Ministerio de Economía y Finanzas, se respalda esta iniciativa como un movimiento esencial para fomentar un entorno favorable para la inversión privada. Esta acción es vista como un pilar fundamental en el fortalecimiento del comercio exterior del país, consolidando a Perú como un referente en el ámbito portuario a nivel regional.








