El Puerto de Manzanillo enfrenta serias complicaciones en sus operaciones tras la paralización de actividades por parte de los trabajadores aduaneros, quienes realizaron un paro de tres días el pasado 12 de mayo. Esta interrupción ha generado un impacto considerable en el funcionamiento del terminal marítimo, y actualmente las actividades no han sido normalizadas. Según reporta El Economista, las pérdidas económicas han superado los 150 millones de dólares, una cifra considerable que ya ha afectado a diversas industrias relacionadas con la manufactura y exportación.
Guillermo del Río, presidente de la Asociación de Industrias Maquiladoras y Manufactureras de Exportación (Index) Occidente, se pronunció sobre la situación, afirmando que las pérdidas económicas no se limitan al sector aduanero, sino que se han extendido a otros sectores industriales dependientes del puerto. Del Río advirtió que se prevé que la recuperación de los niveles operativos normales tomará aproximadamente cinco semanas, tiempo durante el cual muchas empresas se verán forzadas a tomar decisiones drásticas, como el envío de producción mediante la vía aérea.
Ante este panorama, las agrupaciones de transportistas han tomado la iniciativa de organizar un paro en la zona sur del terminal el próximo 2 de junio. A través de un comunicado, las asociaciones han solicitado a todos los transportistas que detengan el envío de unidades de importación desde la medianoche hasta las 19:00 horas ese día. Se especificó que esta medida no afectará las operaciones en la zona norte ni la entrada de contenedores a la zona sur, lo que se considera un intento por mitigar más desajustes en el sistema logístico.
La intención de estas organizaciones de transportistas es dar espacio a la Administración de Aduanas para que pueda desalojar todas las operaciones rezagadas que han quedado pendientes debido al paro. En su comunicado, se hizo un llamado a los agentes aduanales para que no programen citas el día 2 de junio, evitando así cargos adicionales por reprogramación. Esta colaboración es vista como crucial para facilitar un desahogo ágil en las revisiones y consultas que se han acumulado durante los días de inactividad.
Las autoridades y las asociaciones del sector han enfatizado la necesidad urgente de invertir recursos y acelerar la recuperación funcional del puerto de Manzanillo, un punto vital para la economía mexicana. El impacto que las operaciones del puerto tienen en la producción nacional es significativo, y sin un enfoque decidido para resolver estos inconvenientes, se auguran tiempos difíciles para el comercio y la industria en general.








