Hutchison Ports Timsa, uno de los principales actores en la operación portuaria de México, ha anunciado la expansión de su capacidad operativa con la habilitación de un nuevo patio externo en el estratégico Puerto de Manzanillo. Esta ampliación busca incrementar significativamente el volumen de operaciones, añadiendo anualmente 300,000 TEU a su capacidad. La información fue divulgada a través de un comunicado en la página oficial de la empresa, destacando la importancia de esta inversión en el contexto del comercio internacional.
El nuevo espacio de operaciones se ubica a tan solo 1.5 kilómetros del recinto portuario y ha sido diseñado específicamente para el manejo eficiente tanto de contenedores llenos como vacíos. Con esta nueva infraestructura, la capacidad de almacenamiento de la terminal aumentará en más de 15,000 TEU, permitiendo así un manejo más ágil y efectivo de las cargas que transitan por este importante nodo logístico del país.
Entre las innovaciones incluidas en este nuevo patio se encuentra el equipamiento de última generación, completamente eléctrico, que contempla grúas e-RTG, tractocamiones y montacargas eléctricos. Esta modernización no solo optimiza las operaciones diarias, sino que también responde a una creciente demanda de prácticas más sostenibles en el sector logístico y de transporte, alineándose con las tendencias globales hacia la reducción de la huella de carbono.
La integración de este nuevo patio externo en el plan maestro de desarrollo de Hutchison Ports Timsa fortalece su rol como una plataforma logística clave para la competitividad del Puerto de Manzanillo, el más relevante del país. La compañía reafirma su compromiso con la modernización de sus instalaciones, asegurando que la infraestructura no solo sea eficiente, sino también sostenible, impulsando así el desarrollo económico regional a través de una cadena de suministro mejorada.
Finalmente, se destaca que la inversión total en la construcción de este nuevo patio asciende a cerca de 40 millones de dólares. Este esfuerzo se contempla como un paso decisivo para consolidar la posición del Puerto de Manzanillo en el ámbito internacional, al tiempo que se generan expectativas positivas sobre el futuro del comercio y la logística en la región, convirtiendo a la terminal en un referente para la modernización del sector portuario en México.



