El Senado del Perú ha tomado una decisión significativa al aprobar un dictamen que permite la entrada de una unidad naval de la Armada de Chile al Puerto de Ilo, en el departamento de Moquegua. La votación, que se llevó a cabo durante una sesión presidida por Miguel Ángel Torres Morales, titular de la Cámara Alta, se resolvió a favor con 35 votos, mientras que 13 senadores se manifestaron en contra, y no hubo abstenciones. Este acuerdo se enmarca dentro de los esfuerzos de colaboración internacional para fortalecer la capacidad operativa de las fuerzas armadas de ambos países.
La unidad naval en cuestión, la Lancha de Servicio General “Arica” (LSG-1615), estará en el puerto peruano del 11 al 13 de noviembre de 2026. Durante su visita, la nave participará en un ejercicio conjunto destinado al control de la contaminación por derrame de hidrocarburos, conocido como Neptuno. La llegada de la lancha está prevista un día antes de su actividad programada, el 10 de noviembre, lo que permitirá a la tripulación establecerse y prepararse adecuadamente.
El senador Francisco Calisto Giampietri, presidente de la Comisión de Defensa Nacional y Orden Interno, fue quien sustentó la propuesta, asegurando que esta autorización no compromete la soberanía del país. Giampietri resaltó la importancia de estos ejercicios para mejorar el entrenamiento y la interoperabilidad entre las fuerzas armadas peruanas y chilenas, destacando que la colaboración es prudente en el contexto de desafíos mutuos en el ámbito de la seguridad y la defensa.
En términos financieros, se ha garantizado que los gastos relacionados con la llegada de la Lancha “Arica” serán cubiertos por la Marina de Guerra del Perú, sin representar un costo adicional para el Tesoro Público. Esta decisión ha sido recibida positivamente por la comunidad militar, que ve en este tipo de ejercicios una oportunidad valiosa para el fortalecimiento de las capacidades operativas y la integración regional.
Asimismo, la llegada de la nave chilena también simboliza los lazos de amistad y cooperación que han sido cultivados entre Perú y Chile a lo largo de los años. A través de ejercicios conjuntos como este, ambos países buscan no solo mejorar sus capacidades en situaciones de emergencia, como derrames de hidrocarburos, sino también sentar las bases para una colaboración más sólida en otros ámbitos de la seguridad y el desarrollo regional.








